viernes, 22 de octubre de 2010

1792

Leche: Vaca
Tipo: Pasta blanda, corteza lavada
Materia Grasa: 45%
Maduración: No definido
Aspereza: Fuerte
Vino: Gewürztraminer alsaciano, Riesling o Muscat
País de origen: Australia
Región: Tasmania
Notas: Este queso lo elabora Nick Haddad, propietario de Bruny Island Cheese.
Después de casi 10 años de trabajar con fabricantes de queso en muchos países diferentes de todo el mundo, Nick se ha asentado en la isla Bruny, una isla situada frente a la costa sureste de Tasmania, para iniciar la fabricación de quesos para sí mismo.
Su pasión por lo quesos franceses le ha llevado a crear este 1792, que fue el año en que los franceses desembarcaron en la Isla Bruny y también porque el queso se hace en el estilo tradicional francés.
El 1792 es un queso curado de corteza lavada, de los llamados quesos malolientes "smelliest". Durante su maduración que se efectúa sobre aromáticas tablas de pino Huon. desarrolla una corteza de color naranja, que es el resultado de que periódicamente se lava a mano en salmuera, fomentando así a aparición en la superficie de bacterias que hacen que este queso tenga un sabor y aroma complejo.
Su corteza de color ladrillo claro huele muy poderosamente a setas, establo y tierra húmeda. Tienen un aroma tan penetrante que están prohibidos en los aviones.
La pasta huele mucho menos, aunque sigue teniendo un aroma ácido y penetrante. Su sabor es refrescante, con un regusto a limón agrio que perdura en el paladar. La textura es deliciosamente cremosa.
¿Qué hay que beber con este queso tan fuerte en sabor que amenaza con aplastar mayoría de los vinos? Aunque algunos argumentan usar los vinos tintos con quesos de gran sabor, es una estrategia arriesgada con la mayoría de los quesos de corteza lavada. Tales quesos picantes tienden a destruir la fruta del vino.
Lo mejor es seguir el ejemplo de las regiones que tienen una larga historia con estos quesos, como Alsacia, Normandía y Bélgica. La mayoría de ellos lo acompañan con Gewürztraminers, especialmente los de Alsacia, estos vinos tienen el cuerpo suficiente para hacer frente a un queso de corteza lavada.
También puede tratar de maridarlos con aguardientes de frutas y como no, con cervezas tradicionales belgas.
Dado su fuerte aroma, es mejor servirlo solo y no utilizarlo en la cocina.