miércoles, 3 de agosto de 2011

Río Deva Oveja

Leche: Oveja
Tipo: Pasta semi blanda, corteza natural enmohecida
Materia Grasa: 45%
Maduración: Mínimo 60 días
Aspereza: Suave
Vino: Jerez dulce oloroso o Ribera del Duero
País de origen: España
Región: Cantabria
Notas: El Río Deva de oveja lo elabora la quesería Río Deva que se encuentra en la localidad de Camaleño.
La forma de elaborar este queso en el Valle de Liébana (Cantabria), comarca situada en el sistema montañoso de los Picos de Europa y rodeada por Peña Sagra y Peña Labra; que la separa de las provincias vecinas de Palencia y León, hace que este queso de oveja sea muy diferente al excelente queso de sus vecinos de provincia; aunque muchas veces la leche proceda de ellos. El queso se elabora con pasta no prensada y corteza fina, que madura con una fina capa de moho blanco cubriendo su corteza, dándole un aroma y sabor característico. Los habitantes de la zona llaman quesucos a este tipo de queso que pertenece a la familia de los Quesucos de Liébana.
El proceso de producción comienza con la recepción de la leche en el tanque de frío externo, la leche llega de los productores. Tras la llegada de la leche esta se pasteriza y pasa por un circuito cerrado a la cuba de cuajado, esta es cerrada, donde se cuaja la leche y se corta con unas liras mecánicas.
Una vez extraída la mayor parte del suero, la cuajada se deposita en los moldes con unos separadores, que permiten la distribución del queso homogéneamente.
Terminado el proceso de llenado de moldes pasan a un robot volteador, donde van cambiando de posición.
Acto seguido se salan en una cuba de salmuera por inmersión donde permanecen el tiempo que sea necesario para coger el nivel de sal optimo.
En el momento que termina de escurrir el suero pasan a la cámara de secado donde continúan secando durante un tiempo.
Una vez terminado el proceso de secado los quesos comienzan a desarrollar los hongos que le confieren su característico sabor.
Es un queso tierno, mantecoso, suave y aromático, de 425 grs. de peso aproximado.
Cuando son excelentes para usar en repostería, masas y rellenos, para hornear y para ensaladas. Funden con facilidad. Si están curados se aconseja su empleo para rallar y gratinar. Para degustar con vino, se prefieren los de cierto linaje, afrutados, con buqué, elegantes y finos (Valdepeñas, Rioja, El Bierzo, Ribera).