domingo, 10 de febrero de 2013

Podda Classico

Leche: Vaca, oveja
Tipo: Pasta dura, cocido y prensado, corteza natural
Materia Grasa: 36%
Maduración: De 8 a 12 meses
Aspereza: Media a fuerte
Vino: Tignanello (D.O. Toscana) o Ornellaia (D.O. Bolgheri)
País de origen: Italia
Región: Cerdeña
Notas: La característica más importante de la producción quesera de Cerdeña, antes que la tipicidad y la tradición de la elaboración, es la absoluta genuinidad del producto. Esto está garantizado por la ausencia, en la isla, de fuentes de contaminación de la materia prima.
De hecho en la leche, más que en cualquier otro producto, la calidad, el valor y hasta el sabor dependen directamente del ambiente en el cual viven y se alimentan los animales. El aire fresco terso y puro del viento mistral, los pastos absolutamente incontaminados en un ambiente que conserva todavía su integridad, nos garantiza una calidad excepcional en la leche y en consecuencia en sus quesos y por supuesto también en este Podda Classico que elabora Ferruccio Podda en el municipio de Sestu cerca de Cagliari. La quesería elabora quesos en Cerdeña desde hace más de medio siglo, consiguiendo unir las inmutadas tradiciones Sardas del arte quesero con las modernas tecnologías de producción, respetando siempre las antiguas recetas.
Producido en la isla italiana de Cerdeña, este queso se elabora con una mezcla de leche pasteurizada de vaca y de oveja. Envejecido durante 6 a 12 meses, el Podda Classico está formado con una distintiva corteza estriada exterior que es el resultado de la compresión de la cuajada para prensar la pasta. La pasta interior es de color amarillo dorado, con una textura desmenuzable dura, proporcionando un sabor ligeramente dulce y almendrado. El sabor de este queso es como una combinación de un viejo Pecorino Romano y el Parmesano. Sabor dulce, de nuez, salado, herbáceo a lanolina y notas afrutadas, y un final persistente fuerte y picante.
La quesería elabora un queso Podda Rigato, que es el “hermano” de más corta edad que el Podda Classico.
El queso asume en Cerdeña un papel de protagonista del "convivium", ocasión de socialización y de armonía. No faltará nunca para el invitado de los sardos, para los cuales la hospitalidad es una sagrada y agradable obligación, una sabrosa porción de queso.
Debido a que es demasiado frágil para rallar es un buen queso para romper y usar desmigajado sobre ensaladas, para una merienda o para uso en bandejas de aperitivo. Combina bien con un vino tinto con cuerpo.