jueves, 24 de octubre de 2013

Flor de Guara

Leche: Cabra
Tipo: Pasta semi dura, prensada, corteza natural
Materia Grasa: 45%
Maduración: Más de 100 días
Aspereza: Suave
Vino: Enate Cabernet Sauvignon-Merlot (D.O. Somontano)
País de origen: España
Región: Huesca (Aragón)
Notas: Queso de leche cruda de cabra de la quesería Capricho de Guara. La empresa está ubicada en el corazón de la Sierra y los Cañones de Guara, concretamente en las Almunias de Rodellar (Huesca), lo que hace que sus quesos maduren en un ambiente natural único e inigualable.
El origen de la empresa Capricho de Guara se remonta al año 2000 cuando los hermanos Nasarre(José Francisco y Antonio) decidieron reconvertir su explotación ovina tradicional en una empresa familiar quesera. Para ello tuvieron que cambiar sus ovejas, por ovejas lecheras para producir su propia materia prima. Con esa leche es con la que se realiza sus quesos de Guara tan naturales como los pastos de la Sierra de Guara en el valle de Rodellar en los que pacen sus ovejas.
El Flor de Guara es un queso elaborado de forma artesanal con leche cruda de cabra. El resultado es una pasta prensada, mantecosa de color blanco-marfil y pequeños ojos distribuidos por toda la superficie, en su exterior posee una corteza rustica de color marrón, con una maduración superior a los cien días y que da un aroma y un sabor suave, láctico y retrogusto persistente.
Prensado a mano con un paño, de ahí su tradicional forma que se suele llamar de “drap” o “servilleta”. El nombre, proviene del tradicional pañuelo que los labradores usaban para protegerse la cabeza o el cuello del sol, cuando trabajaban la tierra, también se le daban otros usos, entre ellos envolver alimentos, y en este queso en concreto, hace referencia al paño en que se envuelve para moldearlo, de ahí su forma tan peculiar. Está técnica de moldeado deja los quesos más húmedos y globosos.
El queso Flor de Guara ha obtenido la medalla de oro en el prestigioso concurso Lactium, de Vic del año 2013.
Para degustar toda la riqueza de sabores se recomienda el consumo a temperatura ambiente. Una vez llevado a la temperatura adecuada es un excelente queso de mesa, apto para ser consumido después de una comida acompañado de un buen pan. Combina bien con frutos secos crudos (almendras, avellanas) o con fruta fresca semidulce o ligeramente ácida. También es excelente en una tabla de quesos. Marida bien con vinos tintos jóvenes de la zona de Somontano.