domingo, 15 de febrero de 2015

Innes Brick

Leche: Cabra
Tipo: Pasta blanda, corteza enmohecida
Materia Grasa: 45%
Maduración: 2-3 semanas
Aspereza: Suave
Vino: Ardiles Viognier (D.O. Priorato)
País de origen: Gran Bretaña
Región: Staffordshire
Notas: Las Midlands (literalmente, en español, 'las Tierras Medias') es el nombre con el que se conoce el área donde se produce del Innes Brick.
Las vetas de carbón ricas en minerales de las Midlands se infiltran en los pastizales de pastoreo, lo que da lugar a buenos productos lácteos y ganado vacuno, así como a magníficos quesos regionales como este.
La simplicidad es clave en este queso: fresco, ligero y ácido son las únicas palabras que se necesitan para describir el queso de cabra Innes Brick. La quesería y la granja están regentadas concienzudamente por Stella Bennett junto con su hijo Joe, que en la actualidad lleva el timón del negocio.
El Innes Brick es un queso de granja de leche cruda de cabra, con una maduración de 2-3 semanas. La receta es muy sencilla, puesto que el proceso se inicia justo después del ordeño, transformando rápidamente la leche cruda caliente con cuajo vegetariano para producir cuajadas blandas y frágiles, y conservar el sabor característico de los quesos Innes. Desde 1987, cuando empezaron con 100 cabras, el rebaño ha aumentado a 350, la mayoría un cruce de cabra Saanen con cabra Toggenburg. Unas 220 hembras se ordeñan por la mañana y por la tarde, produciendo cada una de ellas un promedio de unos 3 litros de leche al día. Con el fin de mantener la producción de los quesos, la cría continúa durante la mayor parte del año, y la dieta de las cabras se cuida a consciencia con el fin de producir leche de la más alta calidad, sin aditivos ni pesticidas.
Este pequeño queso de forma rectangular o de ladrillo (de ahí el nombre) y deliciosamente fresco, posee una corteza ligeramente enmohecida (Geotrichum candidum) con un Interior cremoso de sabor delicado en los quesos jóvenes que se intensifica rápidamente con la maduración.
Tan suave como una mousse, se funde en la boca y libera su frescor de limón con toques de nueces y vino blanco hacia el final. Se puede encontrar natural o recubierto de cenizas de carbón vegetal.
Saboréelo solo, untando en un pan blando caliente o áselo y sírvalo con un Sauvignon Blanc o un Viognier.