lunes, 20 de abril de 2015

Tomme aux fleurs

Leche: Vaca
Tipo: Pasta semi dura, prensada, sin cocer, corteza natural cubierta de flores comestibles
Materia Grasa: 32%
Maduración: De 2 a 4 meses
Aspereza: Media
Vino: Jaboulet - Hermitage Dom de Thalabert (D.O. Côtes du Rhone)
País de origen: Austria
Región: Estiria (Alpes)
Notas: El Tomme aux fleurs es un queso originario de los Alpes austríacos que se elabora a partir de leche cruda de vaca, queso de pasta prensada no cocida, que se madura en su parte final cubierto con pequeñas flores silvestres alpinas (totalmente comestibles) proporcionándole un aspecto multicolor de tonos, amarillos, verdes, ocres y azules.
Básicamente este queso es uno de los quesos más antiguos, que se elabora de manera artesana, se añade cuajo a la primera leche matinal y se coagula. A continuación el coágulo se corta en granos, se agita mientras se calienta a un máximo de 40 ° C. Seguidamente, la cuajada se moldea y se prensa, en esta etapa el queso será volteado con regularidad. Después, el queso se sumerge en salmuera durante 48 horas, lo que asegura una primera salazón. Por último el queso se pone a madurar durante un máximo de cuatro meses en bodegas frías donde será ira volteando y frotando hasta lograr que se desarrolle la corteza, que en su parte final de curación se cubrirá con flores comestibles; Violetas, hojas de aciano, caléndula, heno, cártamo, fresa, hojas de rosa, todas ellas logran una sutil mezcla de sabores que combinan la excelencia para deleitar nuestro paladar. En su interior el queso presenta una pasta de color amarillo de textura densa y consistente, pero a la vez untuosa.
Las flores comestibles confieren un perfume delicado a este queso austriaco, fragancia que combina a la perfección con los sutiles sabores ligeramente salados, picantes a nuez y especias de su pasta.
El Tomme aux fleurs se comercializa en forma de un disco de 18 cm a 35 cm de diámetro y 9 cm de altura. Pesa un promedio de 7 kg.
Su período de consumo óptimo dura de junio a octubre, después de 10 semanas de maduración, pero, sigue siendo un gran queso.
Este queso es original no sólo por su apariencia visual de colores, sino también por su sabor absolutamente único, al comerlo la explosión de sabores llega en el momento de la degustación de la corteza donde las flores llenan la boca de un dulce perfume de la primavera. Su corteza muy colorida realzara su tabla de quesos. Es magnífico para aperitivos y desayunos. Sírvalo acompañado de un vino tinto afrutado tipo Côte du Rhône o un vino blanco de Saboya.