martes, 8 de diciembre de 2015

Bouquet des Moines

Leche: Vaca
Tipo: Pasta blanda, corteza florecida
Materia Grasa: 45%
Maduración: De 3 a 4 semanas
Aspereza: Suave
Vino: Cerveza Blonde Abadía de Val-Dieu
País de origen: Bélgica
Región: Valonia
Notas: Indiscutible líder del chocolate, y rodeado por dos de los mayores países mundiales en la fabricación de quesos (Francia y Holanda), Bélgica nunca ha sido particularmente famosa por sus quesos. Sin embargo, gracias a su clima durante siglos ha producido rica y cremosa leche. Los más conocidos entre los quesos de Bélgica son los quesos trapenses fuertes y de corteza lavada como el Herve, pero el queso Bouquet des Moines de corteza aterciopelada tiene un carácter enteramente propio.
El Bouquet des Moines es un queso de pasta blanda elaborado con leche pasteurizada de vaca que procede del corazón del País Herve, un lugar al este de Bélgica lleno de encanto, que te transporta a otra época, de magníficos paisajes, prados verdes en la que sobresale la abadía cisterciense de Val-Dieu, del siglo XIII donde se hace el queso. Esta Abadía fue construida en 1216 por monjes cistercienses procedentes de Hoch (en las cercanías de Maastricht). Los monjes dieron con este Valle porque estaban buscando un lugar que fuera especial para la oración y el trabajo de agricultura y así poder producir sus quesos y cervezas.
Se trata de un pequeño queso (150 g), aún qué ahora también hacen una versión mayor (foto superior) que tiene una corteza enmohecida y en su interior una pasta es blanda de color crema. Es muy cremosa incluso puede llegar a fluir justo debajo de la corteza, y luego tiene un sabor más maduro y es más compacta hacia su centro, esa diferencia de texturas entre el corazón y la parte cercana a la corteza del queso es motivada a que madura gradualmente desde el exterior hacia el interior.
Un poco más salado que la mayoría de los quesos suaves blancos, tiene un agradable, aunque poco exigente, sabor de setas y mantequilla con una pegajosa, textura de crema fresca y un toque dulzón al final.
La versión tradicional (pequeña) tiene una forma cilíndrica, como un florero del revés, la versión grande es redonda y plana con forma de rueda.
Si todos los quesos es importante consumirlos a temperatura ambiente, en este es imprescindible, si quiere saborear toda su fragancia de matices. Una vez llevado a la temperatura adecuada, disfruté de este queso para abrir una comida con una ensalada verde y rebanadas de pan acompañado de una fría cerveza de la misma abadía de Val-Dieu.