jueves, 28 de abril de 2016

Kinsman Ridge

Leche: Vaca
Tipo: Pasta semi-blanda, corteza lavada
Materia Grasa: 48%
Maduración: De 3 a 5 meses
Aspereza: Media
Vino: Château Monbousquet Blanc (D.O. Burdeos)
País de origen: Estados Unidos
Región: Nuevo Hampshire - Vermont
Notas: El Kinsman Ridge es un queso elaborado por Landaff Creamery en New Hampshire y madurado por Jasper Hill. Por un acuerdo de colaboración entre Landaff y los hermanos Kehler el queso envejece unos tres a cinco meses en las cuevas de Jasper Hill Farm de Vermont, que han desarrollado sus bodegas basándose en un modelo francés.
Doug y Debby Erb crearon su primer queso, el Landaff, inspirándose en el galés Caerphilly. Su objetivo es algo más atrevido con esta segunda creación; el Kinsman Ridge se inspira en auténticas tommes francesas como el Saint-Nectaire, un estilo que queso que es mucho más común en Europa que en los Estados Unidos.
El Kinsman Ridge es un queso de leche cruda de vaca, semi-blando, estilo tomme con aromas de mantequilla fresca, bosque y carne curada. La corteza blanca espolvoreada podría hacernos pensar que se trata de un queso enmohecido clásico, pero el Kinsman es en realidad un queso de corteza lavada, en el que solo se permite que desarrolle un crecimiento de mohos blancos cerca del final de su envejecimiento. Las ruedas jóvenes se lavan con salmuera antes de que los cultivos creen una corteza natural moteada. La corteza es de color gris-ámbar, con una fina capa de corteza florecida, con surcos profundos de los estantes de envejecimiento. La pasta es de color amarillo pálido, semi-dura y tendiendo a suavizarse cuando se calienta y con algunos ojos. A medida que madura, el interior del Kinsman evoluciona de suave a firme para dar finalmente una consistencia cremosa.
La leche utilizada en Landaff Creamery proviene de Springvale Farm - la granja fundada por los padres de Doug, el Dr. y la Sra. Frederick A. Erb.
La cuevas de maduración de Jasper Hill, tienen mucha importancia en el resultado final de este queso, lo primero que llama la atención al probar este queso es su sabor terroso, crujiente y lechoso, también tiene un sabor profundo de las cuevas en las que paso el tiempo, un olor a moho agradable y profundidad que se conecta inmediatamente con el medio ambiente en el cual maduró, algunos describen el aroma de este queso como "de piedra", porque recuerda a lo que se huele cuando uno se acerca a la pared de una cueva e inhala. También encontraremos sabores vegetales, salados, y suavemente florales, con sutiles apuntes de alcachofa asada y espárragos, notas picantes, a frutos secos y carnosos, completando un perfil de sabor suave pero complejo.
Su apariencia rústica y textura decadente lo convierten en una elección perfecta para una tabla de quesos compuesta o un plato, también va muy bien con salchichón seco. Intente emparejarlo con un Sauvignon Blanc, o cerveza de trigo. Aunque la apariencia moteada de la corteza nos asuste, es comestible, y lo suficientemente delicada como para ser apetecible y no necesitar retirase antes de cortarlo.