lunes, 9 de mayo de 2016

Petit Nîmois

Leche: Cabra
Tipo: Pasta blanda, corteza enmohecida con carbón y lavada con vino
Materia Grasa: 45%
Maduración: 2 semanas
Aspereza: Suave a media
Vino: La Serre Sauvignon Blanc (D.O. Languedoc-Roussillon)
País de origen: Francia
Región: Occitania
Notas: El Petit Nîmois que se podría traducir como "el pequeño de Nimes" es un queso que comercializa Rudy Vesco en Artisan Fromager, productor de quesos artesanales en las Cevenas, un país que comienza en los confines escarpados del sur del Macizo Central y desciende a las soleadas costas del mar Mediterráneo. Es un país duro, un país de viento fuerte que se siente aún más en la montaña. Es un país de castaños en las zonas altas, de vides y olivos en el llano. Es un país de cabras y ovejas, donde los animales encuentran una vegetación silvestre y variada que da a la leche todo su sabor.
El Artisan Fromager, es un nuevo concepto de venta on-line y entrega de quesos creado por Rudy Vesco. Mientras que su tío es productor de quesos artesanales en las Cevenas desde hace 40 años, Rudy ha decidido dar a conocer sus productos a mayor número de personas y hacerlos accesibles a todos mediante la organización de giras de entregas, en venta directa, viaja por los departamentos de Bocas del Ródano y Var, para hacer descubrir sus productos y compartir su pasión por el queso.
El Petit Nîmois es un pequeño (75g) queso redondo de leche termizada de cabra. La leche termizada es la leche cruda que ha sido calentada, durante al menos 15 segundos a una temperatura entre 57 y 68 grados ºC. Este método ayuda a preservar los sabores en la leche y al mismo tiempo reduce el número de microorganismos.
El Petit Nîmois es un queso de coagulación láctica, pasta blanda, que se lava regularmente con vino tinto de Costières de Nîmes. Bajo su corteza arrugada más o menos florecida que con la edad se vuelve de un color gris azulado por el vino, se esconde una pasta blanca fina y untuosa en boca. Un queso bien equilibrado entre su pasta interior de sabor caprino muy delicado y suave, y su corteza a la que el vino tinto con que se ha lavado le proporciona un sabor más pronunciado y ligeramente picante, con sólo un pequeño rastro de esa amargura que a menudo domina en las cortezas cubiertas de ceniza.
En conjunto resulta un exquisito queso que une contrastes tan opuestos (leche, ceniza y vino) haciendo un producto final único, que hará las delicias de los amantes del buen queso.
Este queso ha sido galardonado en los años 2008, 2009, 2010, 2013 y 2015 con la medalla de oro del concurso Gard Gourmand.
Para emparejar este queso, la simplicidad es la clave. Yo lo saboreo tanto con una simple barra de pan y un poco de fruta fresca, como con un poco de mermelada de higos. Para maridarlo ir bien con un dulce Sauvignon Blanc, que da la casualidad de que es muy frecuente en la región donde el queso recibe su nombre (Languedoc-Rosellón).

1 comentario:

Quesos dijo...

El queso es una maravilla!
Me gustan casi casi todos los que pruebo.
Son fantásticos!