lunes, 23 de mayo de 2016

Slyboro

Leche: Cabra
Tipo: Pasta semi-dura, corteza lavada en sidra
Materia Grasa: 45%
Maduración: Unos 2 meses
Aspereza: Media
Vino: Sidra Artesana
País de origen: Estados Unidos
Región: Vermont
Notas: El Slyboro se elabora en la granja Consider Bardwell, situada en el hermoso Valle de Champlain en Vermont. Consider Bardwell es una quesería relativamente nueva con raíces muy antiguas. La granja, originalmente fundada en 1864 por un hombre llamado Considere Bardwell, fue la primera cooperativa quesera en Vermont. En ese momento, la lechería operaba una asombrosa cantidad de leche de las granjas de los alrededores con el fin de hacer sus quesos.
En el año 1990, la finca fue comprada por Angela Miller y Russell Glover quien, con la ayuda de los queseros Chris Gray y Peter Dixon, han desarrollado con éxito un negocio de fabricación de quesos artesanos completamente nuevo y revitalizado.
Este queso es el resultado de una alianza entre la Slyboro Ciderhouse una sidrería de Granville en Nueva York, la quesería Consider Bardwell que es uno de los fabricantes de queso más estimados de Vermont, y el chef Daniel Boulud para la apertura de su tienda de comestibles - Epicerie Boulud en Lincoln Center.
El Slyboro es un queso de leche cruda de cabra semiduro de corteza lavada en sidra tres veces por semana durante sus 2 meses de envejecido.
El Slyboro tiene una corteza rústica ligeramente húmeda y pegajosa, de color naranja rosáceo. Moldeado en pequeños moldes, decorados con profusión de ribetes que resultan agradables visualmente, sobre todo cuando lo sostienes en la palma de la mano. La pasta es elástica y pegajosa, un poco más firme en el centro y más suave cerca de la corteza, los sabores herbáceos y caprinos están perfectamente equilibrados gracias en parte a las notas dulces de manzana impartidas a través de la corteza.
Si usted compra el queso en verano, estará hecho usando la leche de la propia manada de Consider Bardwell; en los meses más fríos, la leche procede de un rebaño de cabras Nubia, cuya leche es mucho más rica en materia grasa.
Este queso no es exactamente para los débiles de corazón, pero es sorprendentemente fácil de usar. Su mineralidad, acritud, y salinidad hace que sea un queso complejo y lleno de sabor, pero se empareja con casi todo lo que podamos pensar, desde dulces como el chocolate a embutidos salados, o encurtidos con vinagre y por supuesto con manzanas recién cortadas o peras. No se presta fácilmente a las recetas de cocina per se, pero será la estrella de cualquier tabla de quesos. Se puede disfrutar como aperitivo informal, o fundido sobre verduras y patatas cocidas. Parece una obviedad, pero sidras fermentadas (especialmente las variedades locales de Nueva Inglaterra) son las más apropiadas para este tipo de queso.