sábado, 7 de abril de 2018

Pavé à la Leffe

Leche: Vaca
Tipo: Pasta semi-blanda, prensada no cocida, corteza cepillada
Materia Grasa: No definido
Maduración: 5 semanas (blande); 3 meses mínimo (brune)
Aspereza: Suave a media
Vino: Cerveza belga Leffe
País de origen: Bélgica
Región: Flandes Occidental
Notas: Ciertamente soy consciente de que Bélgica es el corazón europeo del chocolates las galletas y los gofres... ¡cerveza y queso, por supuesto! Por lo tanto, es natural que se produzca un producto así. Dos grandes productos nacidos de un proceso de fermentación, dos grandes tradiciones ancestrales, se unen en un matrimonio perfecto para ofrecer a los aficionados una experiencia de sabor única. Y para lograr semejante producto Leffe y la quesería Passendale se asocian y proponen el primer queso de Abadía impregnado a la cerveza Leffe, fruto de un encuentro entre los conocimientos de los maestros queseros de Passendale y los cerveceros de Leffe.
Fundada en 1932, la quesería de Passendale está situada en el pueblo del mismo nombre, cerca de Ypres, en Flandes marítimo, a medio camino entre Lille y el mar del Norte. La abadía de Leffe, está situada al sur de Namur, cerca de las Ardenas belgas.
Seguro que a muchos de vosotros os sonará la cerveza Leffe. Como muchas otras que podéis encontrar en pubs, bares y restaurantes, se trata de una cerveza belga. Y como muchas de estas cervezas se elaboraba en una abadía, un procedimiento que tiene siglos y siglos de historia. Actualmente la cerveza ya no se hace en este lugar, sino que se hacen en la fábrica de cerveza Stella Artois en Lovaina.
Hace tres años, Leffe llegó a la quesería Passendale para proponerles la idea de hacer un queso con cerveza. Para los queseros, el verdadero problema era encontrar los aromas de la cerveza en el queso
Después de varios meses de ensayos, dos Pavés à la Leffe pudieron ver la luz. Uno con la cerveza Leffe Blonde (rubia) y el otro con la Leffe Brune (oscura), con un carácter más intenso y fuerte.
La cerveza se sumerge en la intimidad del queso, elaborado con leche pasteurizada de vaca 100% belga, que se mezcla directamente en su pasta, vertiendo directamente la cerveza en la cuba de la cuajada. No se agrega aroma: es la bebida que se infunde directamente en la pasta, según los conocimientos celosamente guardada por los maestros queseros y cerveceros belgas. Se necesitaron tres años para desarrollar la receta.
El Pavé à la Leffe está pensado para gastrónomos curiosos y descubridores, amantes de la finura y la complejidad. Desde los primeros momentos de la degustación, los aromas a lúpulo y levadura de la bebida se difunden en el paladar, aportando su ligero amargor. Se produce un intercambio permanente con los aromas profundos y cálidos del queso. ¿Prefiere las cervezas rubias, ligeras y ácidas? Entonces elija la versión Leffe Blonde, un queso con un corazón rubio que tiene una corteza fina con un sabor a clavo sutil y un ligero toque amargo de la cerveza rubia. ¿Se inclina por las cervezas negras, más ricas y más fuertes? Elija la versión Leffe Brune, madurado un mínimo de 3 meses (contra 5 semanas para la versión rubia), un queso de corazón dorado que tiene una corteza de color ámbar con aromas tostados y refinados toques de caramelo procedentes de la Leffe Brune. Su prolongada maduración le proporciona sabores más complejos y profundos.
El Pavé à la Leffe está disponible para el corte, en forma de un gran adoquín rectangular con bordes redondeados de unos 3 kilos. También se puede comprar acortado en rebanadas al tamaño deseado. La corteza es comestible.
El queso se disfruta mejor a temperatura ambiente.
Los dos quesos tienen un sabor complejo y rico, son deliciosos como aperitivo, cortado en forma de pequeños palitos y colocados en un bonito cuenco o sobre una tabla de madera. Para la versión Leffe Brune se puede acompañar con pan tostado, los aromas tostados del pan casarán a las mil maravillas con el queso. Y acompañado por un vaso de cerveza Leffe fresca, ¡huelga decirlo!

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