miércoles, 8 de agosto de 2018

Bluebird

Leche: Vaca
Tipo: Pasta semiblanda, azul, corteza natural
Materia Grasa: 45%
Maduración: Mínimo 90 días
Aspereza: Media
Vino: Arabier - Cerveza Belga Ale
País de origen: Estados Unidos
Región: Massachusetts
Notas: El Bluebird lo elabora The Grey Barn, una granja familiar certificada orgánicamente de Massachusetts, más concretamente en Martha's Vineyard, una isla alejada de la costa este de los Estados Unidos, situada al sur de la península de Cape Cod. Playas soberbias, pueblos pintorescos, deporte, arte, buena comida y tranquilidad. Estos son algunos de los motivos que llevan a que la pequeña isla Martha's Vineyard, sea uno de los destinos más populares para los veraneantes de la Costa Este de Estados Unidos.
Los propietarios, Molly y Eric Glasgow también escogieron está hermosa isla para instalar su granja. Eric es originario de la costa norte de Boston es un graduado de la Universidad de Chicago, donde estudió Economía y posteriormente trabajó en el mundo corporativo. Mientras que Molly nació y creció en Texas. Estudió escultura en Pratt Institute y se enamoró de los alimentos a la edad de 8 años al recibir su primer libro de cocina. Cuando Molly y Eric decidieron iniciar su granja en el verano del 2009, Molly fue a la escuela del queso en el Vermont Institute of Artisan Cheese.
Para hablar de su queso primero debemos hablar de su leche. La granja produce leche orgánica de vaca de su rebaño de treintaisiete vacas de raza Dutch Belted, que son alimentadas con hierba y se mueven dos veces al día a través de los pastos de la granja en un programa de pastoreo rotacional. En invierno, cuando no tienen acceso a pastos frescos, se alimentan de semillas de cebada germinadas que los Glasgow cultivan en un invernadero especialmente diseñado. Los brotes crecen en seis días y proporcionan a las vacas una buena fuente de nutrientes, energía y vitaminas.
Al comer una dieta sólo de hierbas, la leche de la manada se infunde con los sabores de los pastos a través de las diferentes estaciones.
Después de experimentar con varios estilos de elaboración de quesos, los Glasgow decidieron que el clima templado y húmedo de la isla Martha's Vineyard, donde el aire está perpetuamente impregnado de un sabor salado, era el ambiente perfecto para hacer queso de corteza lavada como su magnífico Prufrock. Fue a partir de este descubrimiento que empezaron a investigar otros quesos, como este azul de nombre sugerente Bluebird (Pájaro azul). Además de queso proporcionan leche cruda, carne de cerdo, carne de res, cordero y huevos a la comunidad tanto dentro como fuera de la isla.
Aunque Bluebird es el tercer queso orgánico certificado que se agrega a su gama, los Glasgow siempre se han sentido obligados por su entorno a hacer un queso azul. Salobre y surcado con los colores del mar, es natural que el Bluebird naciera en una isla en mitad del mar, puesto que es salado y limpio como una brisa marina.
“Una nota nostálgica desde el cielo, 'Puro, puro, puro,' en tono lastimoso" comienza el poema del naturalista John Burroughs que inspiró el nombre del queso Bluebird. Este cremoso queso de verano nos recuerda a un Gorgonzola cremoso que gana gradualmente un sabor agradablemente salado a medida que madura.
La corteza natural protege una pasta de color amarillo que actúa como mantequilla caliente en la lengua. Las moderadas vetas azules enhebradas ofrecen el complemento perfecto para una perezosa tarde de verano mirando al mar. Un Bluebird maduro es agradablemente salado con algún contrapunto picante. A veces cuenta con fuertes notas de levadura como una buena masa fermentada o los sabores a tierra de vegetales verdes. El Bluebird tiene la esencia de su tierra: es cremoso y esponjoso, con un sabor rústico, de granja y un toque de brisa marina. El aroma de Bluebird trae pensamientos de verano, de césped cortado y el aroma del sol y la sal en su piel.
El Bluebird es más cremoso y menos picante que la mayoría de los quesos azules, es accesible y versátil con una sabrosa corteza comestible natural.
El queso se comercializa en forma de bloque cuadrado de 18 cm por cada lado y una altura de 15 cm con un peso aproximado de 3,5 a 4 kg.
Si todos los quesos es importante consumirlos a temperatura ambiente, en este es imprescindible, si quiere saborear toda su fragancia de matices. Una vez llevado a la temperatura adecuada, pruébelo como queso de postre con peras en rodajas con su miel favorita o con un poco de mermelada de moras silvestres, pero no te decepcionará en cualquier otra combinación… untado en una rebanada de pan rústico, desmenuzado sobre ensaladas, para enriquecer una sopa de verduras, o incluso derretido encima de un bistec a la parrilla. Marida muy bien con una cerveza belga.

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