domingo, 23 de febrero de 2020

Pañuelo de Uga

Leche: Cabra y oveja
Tipo: Pasta semi-dura, prensada, corteza con pintura marrón y, tratada con aceite de oliva
Materia Grasa: 45%
Maduración: Entre 21 días y 3 meses
Aspereza: Media
Vino: Vulcano Malvasia Seco (D.O. Lanzarote)
País de origen: España
Región: Lanzarote (Canarias)
Notas: La isla canaria de Lanzarote puede presumir de quesos de cabra excepcionales. Una visita allí no está completa si no disfrutamos de estos regalos para el paladar, bien semicurados o ahumados, con gofio o de pimentón. Un lujo sensorial que se acompaña de cultura y, cómo no, vino de la tierra.
La Finca de Uga en Yaiza es una de las queserías más activas de Lanzarote y se puede visitar. Es una granja donde elaboran quesos muy reconocidos (incluso premiados en multitud de ocasiones). Su cabaña de cabras majoreras es de las más prestigiosas de Canarias. Tradición y sostenibilidad, innovación y calidad, esfuerzo y superación, son conceptos que definen a la perfección la realidad de la filosofía de Finca de Uga.
Esta explotación ganadera, fundada a finales de 2006, cuenta con un total de 1.000 animales, como son el Cerdo Negro Canario, la Gallina Campera Negra Canaria, la Cabra Majorera, la Oveja Canaria y la Vaca Jersey que viven en contacto directo con el campo y en un ambiente limpio. Suena música durante el día, creándose así un ambiente armonioso y relajado entre los animales. Su sistema de producción persigue la sostenibilidad, con el objetivo principal de garantizar el máximo confort y bienestar de los animales, llevar un riguroso control de la alimentación y mantener una correcta higiene, para conseguir así, una materia prima de máxima calidad. Por todo ello, el esfuerzo, dedicación y mimo con el que obtienen y transforman su leche, ha conseguido que sus quesos sean avalados por premios de relevancia a nivel nacional e internacional.
El Pañuelo de Uga es un queso de leche cruda de cabra majorera y oveja canaria, de pasta prensada con corteza natural con pintura marrón claro y, tratada con aceite de oliva.
Tiene forma paralelepípeda, globosa, con los bordes redondeados y la cara superior muestra unas estrías radiales marcadas, en la que sobresale un pequeño pezón característico en el centro de la cara, debido al anudado de la tela o cedazo utilizado como molde.
Su coagulación es mixta, con fermentos lácticos y con el cuajo animal. Tiene una maduración aproximada entre 1 y 3 meses. Textura cerrada muy uniforme, de color crema blanquecina intenso, sin prácticamente ojos, y con los pocos que tiene diminutos. Al tacto se muestra algo rugoso, con una humedad muy débil y nada granuloso, teniendo una nula elasticidad. Olfativamente tiene una intensidad baja y nos recuerda a olores lácticos y animales, sobre todo caprinos. Las sensaciones en boca, es firme, desmenuzable, masticable y harinoso, además de ser adherente y seco. Su sabor nos recuerda a la familia torrefacta, con notas a caramelo tostado, dejando después a notas florales y frutos secos-nueces, nada ácido y nada salado. Su persistencia media y nada astringente, ni picante. Retrogusto más salado, pero equilibrado, con un fondo floral muy agradable.
Para degustar toda la riqueza de sabores se recomienda el consumo a temperatura ambiente. Una vez llevado a la temperatura adecuada es un excelente queso de mesa, apto para ser consumido después de una comida acompañado de un buen pan. Combina bien con frutos secos crudos (almendras, avellanas) o con fruta fresca semidulce o ligeramente ácida. En una ensalada también es una opción muy acertada. Y por supuesto es excelente en una tabla de quesos. Maridado con vinos blancos Malvasias  de la zona.

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