martes, 8 de mayo de 2018

Crottin Fermier de Cocumont

Leche: Cabra
Tipo: Pasta blanda, corteza natural florida
Materia Grasa: 45%
Maduración: De 4 a 15 días
Aspereza: Suave
Vino: Château (D.O. Côtes De Duras)
País de origen: Francia
Región: Lot y Garona (Nueva Aquitania)
Notas: El Crottin Fermier de Cocumont es un queso de granja, que como indica parte de su nombre, proviene de la granja de Jean-François Bandet  en la población de Cocumont, localidad de Lot y Garona en la recién formada super-región de Nueva Aquitania. La otra parte del nombre “crottin” significa literalmente "excremento de caballo". Se cree popularmente que se llama así por su forma, pero los autores piensan que no hay duda de que se llama "crottin", en referencia a la palabra "crot", que significa "hueco" en el dialecto del Berry de donde es originario el más famoso de ellos “Crottin de Chavignol”: los "crots" eran unos agujeros a orillas del río que las mujeres utilizan para lavar la ropa. De ahí se sacaba la arcilla con la que se hacían pequeñas lámparas de aceite. Lámparas que servían como moldes para el drenaje de la cuajada y a los que también se les llamaban "crots".
Valérie y Jean-François Bandet crían más de 60 cabras de raza Poitevine, rebaños de la cantidad de cabezas adecuada para el pastoreo, lo que permite privilegiar la calidad y el suelo, a la cantidad. Esta es una raza de cabras famosa por la calidad de su leche.
Los Bandet recibieron la medalla de bronce, en el concurso organizado por Fromagora en 2011, en la categoría "Queso refinado de 4 a 15 días", por la calidad de sus quesos.
Es un pequeño queso de cabra clásico que está hecho de leche cruda de cabra con coagulación ácido láctica con una ligera adición de cuajo, moldeado con cucharon y madurado de 4 a 15 días. Después de los cuales resulta un queso de pasta blanca, suave, homogénea y seca, que está recubierta con una corteza natural, delgada y florida. Es un queso de cabra de fuerza media con un olor ligeramente amoniacal, por lo que el aroma y el sabor no coinciden exactamente - el olor es más astringente de lo que cabría esperar del sabor que es bastante dulce y discreto en boca. Por lo que resulta muy apropiado para aquellos que no les gusta el queso demasiado fuerte.
Es ideal para los gastrónomos que desean ofrecerse un pequeño tentempié, cualquiera que sea la hora del día: ¡el Crottin Fermier de Cocumont es también delicioso! con pan tostado y mantequilla, en ensaladas o para gratinados.
En su zona de producción se usa como ingrediente en recetas; Mousse de queso de cabra con albahaca, jengibre y avellanas o tarta tatin de escarola con queso de cabra. Marida muy bien con vinos tintos secos, como Côtes de Duras.

lunes, 7 de mayo de 2018

Greta

Leche: Oveja
Tipo: Pasta semiblanda, corteza natural
Materia Grasa: 50%
Maduración: De 2 a 4 semanas
Aspereza: Suave a media
Vino: Exibis (D.O. Pla de Bages)
País de origen: España
Región: Barcelona (Cataluña)
Notas: Este queso se elabora en la quesería familiar “Formatgeria Riosta” ubicada en Figaró-Montmany, un municipio de unos 1.000 habitantes en la comarca barcelonesa del Vallès Oriental en Cataluña. El núcleo se encuentra encajado entre dos espacios naturales como son los Cingles de Bertí y el Parque Natural del Montseny.
La actividad de la quesería comienza el año 2016 en un pequeño cubierto antiguamente en ruinas y ahora rehabilitado. Clara Salvat (la quesera) y su marido Martí Fortuny (comercial) son dos jóvenes ingenieros agrícolas que después de terminar los estudios decidieron iniciar este proyecto, posible gracias a la colaboración de gente cercana y la pasión de ambos por el queso.
El producto que elaboran se caracteriza por ser queso artesanal, de calidad, y casi todo el proceso se hace de forma manual. Los quesos maduran en la cámara sobre estanterías de madera natural de abeto. No usan aditivos ni conservantes artificiales en ninguno de los productos.
Sus productos están hechos a partir de ingredientes naturales donde la materia prima principal, la leche, es de la zona. La leche de cabra alpina es de un pueblo cercano llamado Seva y la leche de vaca la van a buscar a una explotación familiar de Vic. De este modo, se aseguran de que sea leche fresca y de calidad y además favorecen el sector ganadero de la tierra.
El Greta es un queso de coagulación enzimática elaborado a mano a partir de leche pasteurizada, 100% de ovejas Assaf, una raza que se caracterizan por su elevada producción lechera, y su buena adaptación al ordeño mecánico.
Por norma general este queso tiene una maduración media de un mes (el de foto superior). Aunque puedes encontrar quesos con maduración más corta de entre dos y tres semanas que son más blancos y frescos, y donde el moho aún no ha colonizado la corteza, (aquí puedes ver un ejemplo).
De corteza fina pero irregular, suave, pero ligeramente áspera a veces, el color puede variar de amarillo pajizo al gris dependiendo de su maduración. La pasta es firme y compacta de color marfil, suave y ligeramente adhesiva al corte, sin agujeros. Aroma a mantequilla fresca, verduras, hierbas y flores, pero también el característico olor animal. En el análisis gustativo se muestra dulce, con notas herbáceas y animales, un poco acaramelado y dotado de una acidez que produce a una marcada salivación.
El nombre de este queso es un guiño su hija Greta, que nació al mismo tiempo que la quesería.
El queso se comercializa en forma redonda y en varios tamaños de 200g, 400g y 1000g.
La quesería además de este, elabora otros quesos madurados o semi maduros tanto de vaca como de cabra, como por ejemplo el “Bla”, un queso semi tierno de leche pasteurizada de vaca, o el “Garrotxa”, un queso de leche pasteurizada de cabra alpina madurado durante un mes.
El Greta se come en diferentes etapas de maduración, cuando es joven, es tierno y de sabor suave, cuando envejece te torna más fuerte y quebradizo.
Combina perfectamente con una rebanada de pan crujiente y frutos secos, también puede incorporarse para acompañar ensaladas tibias, para enriquecer sopas o para espesar las salsas. Acompañado de un vino tinto joven con crianza, DO Pla de Bages.

sábado, 5 de mayo de 2018

Çuç di mont

Leche: Vaca
Tipo: Pasta semidura, prensada y semicocida, corteza natural
Materia Grasa: 45%
Maduración: De 2 a 12 meses
Aspereza: Media a fuerte
Vino: Quintarelli Primofiore (D.O. Venezia Giulia)
País de origen: Italia
Región: Friuli-Venezia Giulia
Notas: El Çuç di mont también llamado en dialecto local "Formadi mont" es uno de los quesos protegidos por el Presidio Slow Food y se trata exclusivamente del queso de montaña producido en los meses de verano a una altitud de más de 1700 metros en Carnia, el Val Canale, el Canal del Ferro y toda la zona de los Dolomitas Friulanos, hasta la zona montañosa de Livenza, siempre han sido áreas relacionadas con la economía pastoril de montaña.
Aquí, la práctica de la “malga” (queserías - cabañas alpinas), con la trashumancia estival desde el fondo del valle hasta los pastos de altura, es milenaria. Las primeras noticias se remontan a antes del año 1000: ya los documentos del patriarcado de Aquileia (XI-XV), de hecho, definen reglas precisas para la explotación de los pastos alpinos.
Históricamente, la asignación de las cabañas era rotacional y resultaba muy difícil tener el mismo pasto durante varios años. Junto a la trashumancia, durante generaciones a las familias se les ha transmitido la técnica de preparación del “Formadi mont”, llamado Çuç en la tradición friulana. Un queso poco conocido y valorado.
La elaboración consiste en mezclar en la caldera la leche de la tarde anterior (cruda y parcialmente desnatada) junto con la leche matinal fresca y recién ordeñada. Cuando la temperatura alcanza los 32°-36°C, se agrega el cuajo (ternero) y se rompe la cuajada en trozos pequeños como granos de arroz. Luego se lleva a 44°-47°C durante cerca de 30 minutos.
Después de un período de descanso en la caldera, se extrae la cuajada a mano, con la ayuda de paños de lino, y se coloca en moldes especiales llamados “fascere”. Las formas se prensan y giran varias veces y, por la tarde, se sumergen en la salmuera, donde permanecen durante 24 horas. Finalmente se disponen a secar sobre tablas de madera.
Durante la maduración, las formas se cepillan y se voltean diariamente. El período mínimo de envejecimiento es de 45 días en los que ya producen un alto aroma de hierbas aromáticas y de sabor que recuerda, sin duda, a los pastos y flores de verán, pero el Çuç del mont alcanza sus mejores características organolépticas después de un año.
El Çuç di mont presenta una corteza lisa y bastante regular que se va volviendo marrón con a maduración. En su interior la pasta tiene un color que tiende al amarillo pajizo más o menos intenso, con ojos de dimensiones variables pero distribuidos uniformemente.
 Al paladar resulta de sabor pronunciado con notas vegetales de pastos, a veces acompañado por un ligero regusto amargo, siempre en todo caso agradable.
Es un queso estacional puesto que solo se produce desde finales de mayo hasta finales de septiembre. Se presenta en la clásica forma cilíndrica con caras planas, con 8-10 cm de alto, 25-30 cm de diámetro y un peso entre 4 y 6 kg.
Este queso forma parte del Arca del Sabor del movimiento Slow Food como un alimento digno de conservación. Slow Food reúne a los productores que todavía siguen la receta auténtica. Se trata de una nueva generación de queseros ha comenzado a repoblar las más de sesenta cabañas de montaña en la región de Friuli. Su Çuç di mont se produce exclusivamente con la leche de verano de las vacas que pastan en la malga, eventualmente con una adición de heno local o cereales. No son admitidos en las regulaciones de Slow Food los aditivos químicos y fermentos lácticos industriales; para activar la fermentación, solo se permite el uso del lacto-injerto auto producido. El objetivo de Slow Food es dar un nuevo valor a este queso, vinculando cada forma a la malga de procedencia, vendiendo el queso solo después de un período apropiado de maduración e invitando a los consumidores a subir a los pastos, para aprender sobre el trabajo de las lecherías de montaña.
El Çuç di mont es un queso de mesa, se consume principalmente en casa, fresco a finales del verano y luego gradualmente más fuerte a medida que pasa el tiempo. Finalmente, las últimas piezas son buenas acompañadas con verduras, polenta y champiñones. En un queso muy viejo (seco), también se puede utilizar como queso rallado. Como acompañamiento, lo ideal es un buen vino tinto de la zona.

martes, 1 de mayo de 2018

Cal Fort

Leche: Cabra
Tipo: Pasta blanda, corteza enmohecida y cubierta de carbón
Materia Grasa: No definido
Maduración: 4 semanas
Aspereza: Suave
Vino: Atrevida Blanc (D.O. Conca de Barberà)
País de origen: España
Región: Tarragona (Cataluña)
Notas: Albió es un pequeño pueblo asentado en lo alto de una colina, en la cabecera del río Corb, que se integra en el municipio de Llorach, en la Conca de Barberà. Allí está Sant Gil d’Albió, una empresa familiar que elabora quesos artesanos desde hace más de 30 años, fundada por Nati Ninot, al frente de la cual se halla ahora su hijo, Josep Martí. Cuenta que la empresa se registró oficialmente en 1986, «puesto que anteriormente la normativa no permitía a pequeños artesanos del queso darse de alta».
La empresa familiar se ha especializado en la elaboración de quesos madurados de cabra, de raza murciana, que produce una leche densa, grasa, aromática y de ricos y variados matices, gracias a su alimentación basada en forrajes y cereales. Martí explica que recoger la leche directamente de diversas ganaderías  del entorno «nos permite trabajar con una materia prima muy fresca y de máxima calidad, a la vez que fomentamos la supervivencia de la vida rural en el territorio»; la altitud, a 710 metros y el clima de Albió, permiten «una maduración ideal de nuestros quesos».
El Sant Gil d’Albió destaca por la elaboración del queso tipo Garrotxa, que significa el 80% de la producción.
La última novedad de la casa es la creación del queso El Gran Pep, nacido de la inquietud  personal de Josep Martí por elaborar un queso de cabra de larga maduración, diferente en sabor y textura de los quesos viejos de cabra que hay en el mercado.
De la marca hay diversas variedades: el Sant Gil d’Albió-Boles, que se presenta en forma de bolitas de 9 gramos conservadas en aceite de girasol; el Sant Gil en Oli, envasado en aceite de oliva; Tupí, crema elaborada a partir de queso Sant Gil seco y triturado, idóneo para degustar acompañado de tostadas; D’Atura, de cabra y de vaca; Suau de la Segarra, perfecto para fundirlo y degustarlo caliente y por supuesto este Cal Fort.
El Cal Fort es un queso artesano elaborado con leche pasteurizada de cabra Murciano-Granadina, de coagulación láctea. Cuatro semanas de maduración con carbón vegetal, que dan como resultado un queso de corteza comestible con delicados mohos blancos que protege en su interior una pasta de color blanco puro, de textura cremosa y densa, fundente al paladar. En boca el sabor es suave y equilibrado con una notable acidez cítrica y un final floral, que contrastan con el gusto amargo y terroso que aporta el carbón vegetal. A medida que el queso envejezca su sabor será más intenso y complejo, perdiendo las notas cítricas para dar paso a matices animales y recuerdos a frutos secos. El aroma es caprino y a musgo.
Es importante comer este queso a temperatura ambiente para degustar mejor su riqueza de sabores. Ideal derretido sobre pan tostado o para incorporar caliente sobre ensaladas y verduras, o solo acompañado de fruta fresca o también de mermeladas de frutos rojos. En sopas y salsas aporta un sabor nuevo e interesante. Lo maridaremos con un vino blanco de proximidad.
Parte de la fuente: Diari de Tarragona

lunes, 30 de abril de 2018

Comeback Cow

Leche: Vaca
Tipo: Pasta blanda, corteza florecida
Materia Grasa: 45%
Maduración: De 10 a 15 días
Aspereza: Suave
Vino: Légende (D.O. Médoc)
País de origen: Estados Unidos
Región: Illinois
Notas: El Comeback Cow está elaborado por la quesería Dorothy's, ubicada en Lena, Illinois, Estados Unidos. La Fundadora, una campesina apasionada Dorothy Deméter, la hija única de Karl y Freida Renter inmigrantes alemanes, se convirtió en el año 1953 en la primera mujer graduada del Departamento de Industria Láctea de la Universidad Estatal de Iowa.
Aunque Dorothy es demasiado mayor para seguir trabajando de manera práctica, la innovación viene hoy en día a través de su familia, hijo, sobrino y antiguo aprendiz todavía trabajan incansablemente para hacer queso inspirado en su experiencia y asegurase de que su legado perdure.
Para honrarla crearon dos quesos; el Come Back Cow, para representar el trabajo incansable que Dorothy puso en su oficio. Ella era conocida por trabajar hasta que "las vacas vuelvan a casa" que es el nombre del queso en inglés. Y el otro es el Keep Dreaming (sigue soñando), su nombre ya lo dice todo.
Los quesos blandos de Dorothy’s están hechos con leche de vaca de granjas cercanas y cultivos propios. Luego se envuelven a mano para parecerse a flores recién brotadas, inspiradas en las flores que se encuentran en el cercano Cañón del Río Apple.
Con su forma inspirada en las flores frescas de primavera del Apple River Canyon (cañón del río Apple), al pie de kolb-Lena, este queso de corteza blanda está teñida de color naranja por efecto del achiote, un colorante alimentario derivado de las semillas del árbol de achiote.
Está hecho de leche pasteurizada de vaca y presenta algunas notas rústicas y fragantes a cada bocado.
Es cremoso y suave pero complejo. Este queso estilo Brie rico y delicado tiene un cuerpo liso en forma de flor y un exterior de moho blanco suave. Un sabor a leche aterciopelado se ve acentuado por los sabores dulces y mantecosos con débiles aromas de crema y champiñones o trufas y almendras. Hierbas silvestres y flores con sabor a leche, que se entremezclan con notas ligeramente punzantes de la corteza que sigue volviendo después de cada bocado.
El Comeback Cow es un pequeño queso (200 g) artesanal que como todos los otros quesos necesita llevarse a temperatura ambiente, para poder gozar en plenitud de toda su fragancia de matices
Se saborea mejor como parte de su tabla de quesos favorita, aunque se presta muy bien para sándwiches y quiches. Combínelo con cruasanes o panecillos, junto con frutas dulces como melones o uvas. Siempre está listo para una fiesta.  Para combinaciones de vinos, considere un Bourgogne, un Cabernet o un Médoc.

viernes, 27 de abril de 2018

Piora

Leche: Vaca
Tipo: Pasta semi dura, semi cocida, corteza natural
Materia Grasa: 50%
Maduración: De 4 a 6 meses
Aspereza: Media
Vino: Sassi Grossi Sottoceneri (D.O. Ticino)
País de origen: Suiza
Región: Tesino
Notas: El queso alpino suizo es uno de los productos alimenticios más puros y más tradicionales del mundo. Sin embargo, incluso en su país de origen, los consumidores tienen poco conocimiento sobre los quesos alpinos. Esto es comprensible, ya que los quesos alpinos son raros y solo están disponibles en algunos minoristas. Además, los consumidores a menudo confunden los "quesos alpinos" con los "quesos de montaña".
La historia del queso Piora comienza sobre el homónimo prado alpino en el
Valle Leventina junto al lago Ritom del cantón del Tesino. Está hecho a mano de un modo tradicional y simple. Las vacas pastan en los abundantes pastos alpinos desde principios de junio hasta finales de septiembre, y el queso se produce a partir de esa leche y durante ese período de tiempo exclusivamente. El queso está hecho de leche cruda y con el uso de un específico cultivo iniciador (coagulante). El Piora se envejece, hasta el final de la temporada alpina, justo donde se fabricó. Como es el caso de otros tantos quesos alpinos, no solo de Ticino, sino en general. Y sin embargo, este queso es más prestigioso que cualquier otro de esa región. Los pastos de los mayores productores de queso de Ticino se encuentran en altitudes entre los 2.000 y los 2.300 metros y cuentan como algunos de los más ricos y únicos, forrajes de flores y hierbas que no se pueden encontrar en ningún otro lado. El predominio de los pastos se compone de forraje aromático, como la hierba mutarina (Ligusticum mutellina), el trepido dorado (Crepis aurea), la planta alpina y los diversos tipos de trébol alpino (Trifolium alpinum). Este pastizal característico, rico y fragante, contribuye de manera particular a la formación de los peculiares aromas y sabores del Piora que confieren a su pasta una dulzura suave y delicada.
El Alpe Piora, es el pasto de montaña más grande del Cantón de Ticino, cubre un área de 3500 hectáreas de las cuales más de 1.000 hectáreas son pastizales productivos. Esta exuberante tierra en lo alto del valle Leventina pertenece a una propiedad privada. Una corporación, con el Sr. Adriano Dolfini, al frente de la “Corporazione di Boggesi” y cuyos miembros son propietarios de la montaña. Está a cargo de la quesería el maestro quesero Paolo Alberti, originario de Bérgamo en el norte de Italia, que ha trabajado en la montaña Piora todos los veranos durante los últimos doce años. En el año 2004, toda la operación de la fabricación del queso Piora cambió a otro estatus. Se construyó una quesería de última generación, compuesta de dos edificios de piedra largos y bajos con tejados de pizarra, cuya arquitectura está en consonancia con el escarpado paisaje alpino que la rodea. Una es la sala de ordeño con capacidad para las 260 vacas, la otra es la quesería. Es un edificio impresionantemente avanzado, limpísimo con grifos de acero inoxidable, válvulas, mangueras y ayudas hidráulicas para procesar las grandes cantidades de leche y queso.
La leche de las aproximadamente 260 vacas pardas que pastan en la zona durante todo el verano se fabrica en aproximadamente 3.000 ruedas, que se distribuyen entre los agricultores participantes al final de la temporada alpina de acuerdo con la cantidad de vacas que tenían en el alpe, y la producción de leche de las vacas: funciona en aproximadamente diez quesos por vaca. Los propietarios son libres de deshacerse de las preciosas ruedas a voluntad. Con el tipo de precios que obtiene Piora, debe ser tentador vender al menos algunos a afines o a restaurantes, siempre que los quesos cumplan con las regulaciones del DOP y tengan una antigüedad de al menos 60 días. Pero algunos seguramente se mantendrán para saborear en privado con amigos seleccionados.
El Piora es un queso graso semicurado de leche cruda de vaca producido a partir de una mezcla de dos días consecutivos de ordeño, de pasta semi-cocida. El Piora debe envejecer al menos dos meses, pero alcanza su punto máximo después de un tiempo de maduración de al menos cuatro a seis meses. Tiene una corteza natural y una pasta dura, muy suave con algunos agujeros pequeños. Los sabores aparecen lechosos y dulces a la vez, y recuerdan a la crema densa, con notas herbáceas y aromáticas, a veces verdes. Adquiere aromas aún más complejos y seductores con el paso del tiempo. - Un delicado y genuino manjar. No es de extrañar que guste todos.
El Piora está garantizado por una Denominación de Origen Protegida (DOP). Tiene un fuerte componente de tradición y saborearlo es un gesto hecho con respeto y conciencia: hay, en esos bocados, hoy como ayer, historias de fatigas, de riesgos, de soledades y grandes espacios casi incontaminados, gestos transmitidos de generación en generación, conocimiento que afortunadamente no se han perdido. Los productores del queso Piora trabajan en equilibrio entre la necesidad de mantenerse al día con los tiempos, cumplir con la nueva legislación sobre el tema, renovarse y la igualmente fuerte de perpetuar una actividad que vincula el trabajo del hombre con el de la naturaleza y el medio ambiente.
Los quesos alpinos de Suiza son siempre más caros que sus primos de tierras bajas, pero el precio del queso Piora sobrepasa a su vecino Airolo en Tesino y cuesta (casi el doble que el Gruyère) y a pesar de eso, es uno de los quesos alpinos más vendidos, eso demuestra la calidad del queso y garantiza al Piora un lugar en cualquier tabla de quesos de prestigio.
Se presenta como una forma redonda bien proporcionado de color uniformemente marrón - gris con un peso de 4,5 a 5 kg., un diámetro de 40 cm. y una altura de 12 cm. En uno de los lados lleva grabado el nombre.
El Piora se ha convertido en un manjar servido en lujosos restaurantes y con combinaciones atrevidas como miel, mostazas, vinos dulces o pasas. Su secreto radica en el vínculo irrompible con el territorio. ¿Cómo no conectarlo a las montañas, a los pastos alpinos, a los perfumes de las hierbas y las flores de los prados?
Es importante consumir el queso a temperatura ambiente, si quiere saborear toda su fragancia de matices. Una vez llevado a la temperatura adecuada, la forma de consumo tradicional es solo, con una rebanada de pan. También puede disfrutar de este magnífico queso en aperitivos, desayunos y tablas de quesos, funde muy bien por lo que es muy adecuado para hacer una fondue cremosa. Marida especialmente bien con un Merlot local.

martes, 24 de abril de 2018

Cendrat de Tiraval

Leche: Cabra
Tipo: Pasta blanda, corteza florida cubierta de carbón
Materia Grasa: 45% - 50%
Maduración: De 15 a 20 días
Aspereza: Suave
Vino: Reserva Brut Nature Maset del Lleó (D.O. Cava)
País de origen: España
Región: Barcelona (Cataluña)
Notas: Este queso lo elabora Carles Gil, quesero y propietario de la quesería Artesanal Tiraval, ubicada en Terradelles, Bagà. Hace tres años (2015), Carles Gil abrió la quesería, a la que le puso el nombre de Tiraval en homenaje a la Roca Tiraval una montaña de 1.453 metros que domina las puestas del sol de la quesería. Carles de momento y paso a paso, va abriéndose camino creando pequeñas joyas lácticas, de leche pasteurizada, de cabra y vaca; Serrats, pastas lácteas, cubiertos con carbón o con hierbas, quesos frescos.
El Cendrat de Tiraval es un queso artesano que se elabora con leche pasteurizada de cabra, de coagulación láctica, blando y madurado unos quince días, con una corteza cubierta de carbón comestible. Esta ceniza cambia la acidez de la superficie del queso fomentando el crecimiento de moho. La pasta al corte se ve muy blanca, calcárea y uniforme, sin ojos. Hay también una delgada línea de color más oscuro a lo largo de la frontera de la corteza - la textura es un poco más cremosa al borde de la corteza, eso se debe a que el queso madura de afuera hacia adentro. Con el queso aún joven el sabor es láctico y con notas caprinas, cuando el queso está totalmente madurado, su textura es suave con un interior casi líquido y con notas cítricas, picantes, terrosas de setas y herbáceas, finalizando con un neto e inconfundible sabor a leche de cabra, de gran calidad, con una tenue acidez.
El queso se puede consumir fresco o ligeramente madurado. Cuando son jóvenes los sabores son lácteos y refrescantes, con toques dulces a mantequilla, al envejecer adquieren más personalidad.
El Cendrat de Tiraval es un queso pequeño y redondo con superficies planas, ligeramente acanalado; el peso varía de alrededor de 150 y 180 gramos, la altura es de unos 3 centímetros y el diámetro de aproximadamente 5 centímetros.
Llevado a temperatura ambiente, es fantástico untado sobre una rebanada de pan. También combina de forma maravillosa calentado sobre ensaladas, en sopas o para espesar las salsas. Cuando es joven, marida especialmente bien con vinos suaves, ligeros y vinos espumosos o rosados. Cuando son más viejos, más maduros y más densos, se pueden maridar con vinos blancos secos y ligeros.