lunes, 16 de julio de 2018

Pecorino delle Balze Volterrane

Leche: Oveja
Tipo: De blando a duro (según su maduración) corteza natural o tratada con aceite o ceniza
Denominación de Origen: Desde el 20-02-del 2015 EU
Materia Grasa: 45%
Maduración: Desde pocos días hasta más de 12 meses (según el tipo de queso deseado)
Aspereza: De suave a media (según su maduración)
Vino: Fattoria dei Barbi (D.O. Brunello di Montalcino)
País de origen: Italia
Región: Pisa (Toscana)
Notas: El "Pecorino delle Balze Volterrane" es un queso producido exclusivamente con cuajo vegetal obtenido del cardo o de la alcachofa silvestre (Cynara cardunculus), y leche cruda entera de oveja producida a partir de animales de raza sarda criados con sistema semi-silvestre en granjas situadas en el territorio de los municipios de Volterra, todos ubicados en el extremo sudeste de la provincia de Pisa, la zona de producción se extiende entre los valles de los ríos Era (al norte) y Cecina (al sur). Debido a su posición interna, esta zona, enclavada en el interior pero no demasiado alejada del mar, presenta un clima sublitoral, con meses lluviosos en otoño y en primavera.
El Pecorino delle Balze Volterrane puede variar mucho uno de otro, dependiendo del período de maduración, se dividen en cuatro tipos diferentes: "fresco", De 7 días a 44 días de maduración, "semi-madurado", de 45 días a 6 meses de curación, "madurado", de 6 meses a 12 meses de maduración, "de asserbo", más de 12 meses de maduración.
Las peculiaridades del "Pecorino delle Balze Volterrane" provienen del método de producción particular basado en el uso del cuajo obtenido de las flores de la planta del cardo, presente en abundancia en el territorio. Este aspecto y la especificidad de los pastos determinan diferencias con los otros quesos obtenidos de la leche de oveja, especialmente bajo el perfil organoléptico. En particular, aparte de la dulzura, que es inusual en un queso de oveja, se perciben aromas únicos de hierbas y flores, cuyas esencias, gracias a la reducida temperatura de procesado, permanecen disueltas y caracterizan el producto terminado, dando al queso sabores y aromas típicos del área de producción.
Durante la fase de maduración, del pecorino las formas, al menos una vez a la semana, se voltean, cepillan y lavan con agua para eliminar cualquier moho que pueda haberse formado. Para el pecorino "de asserbo" se suelen usar los tratamientos con aceite de oliva o con aceite añadido a la sal, con ceniza de encina o de álamo.
Para productos envejecidos durante más de 30 días, parte del proceso de maduración puede tener lugar en cuevas de toba, o en pozos de arcilla, o en bodegas.
El Pecorino delle Balze Volterrane presenta una corteza variable en color, desde amarillo pajizo hasta amarillo intenso. Después del tratamiento con aceite de oliva y cenizas, es gris.
En su interior la pasta tiene una estructura compacta y una mínima friabilidad con presencia eventual de ojos irregularmente distribuidos. Cuando se corta, el color varía de blanco para el tipo "fresco" al pajizo más o menos intenso en el tipo "semi-madurado", "maduro" y "de asserbo".
Al oler el queso, este nos deleita con un perfume persistente, que recuerda la leche y el cardo salvaje, con toques de hierbas aromáticas y flores.
El sabor en la primera degustación es dulce, con toques de leche y flores y notas de cardo; regusto largo y persistente con recuerdos vegetales frescos; un final ligeramente picante, una característica que se vuelve más intensa a medida que aumenta el período de maduración, acompañado de una ligera sensación áspera en los tipos "maduro" y "de asserbo".
Este queso se beneficia de una D.O.P. a nivel europeo desde el 20 de Febrero del 2015.
El queso se comercializa en forma cilíndrica con caras planas con lados rectos o ligeramente convexos, con un diámetro de las caras: de 10 a 30 cm. una altura del los lados: de 5 a 15 cm. y un peso desde 600 g hasta 2 kg, para el Pecorino "fresco", "semi-maduro" y "maduro", hasta 7 kg para el Pecorino "de asserbo".
En la gastronomía local, el "Pecorino delle Balze Volterrane", conocido por su delicado sabor, es muy buscado después de regresar a muchos platos de la cocina tradicional pisana. Hay numerosas ocasiones para el consumo de este queso como aperitivo, junto con salami y verduras en aceite, rallado en platos de pasta condimentados con salsa de carne o, finalmente, dependiendo de su período de maduración, como un queso de mesa o rallado en la preparación de sopas y pastas al horno rellenas (por ejemplo, en "sopa de tocino con garbanzos").

Le Secret des Lys

Leche: Vaca
Tipo: Pasta blanda, corteza enmohecida natural
Materia Grasa: Mínimo 75%
Maduración: Entre 3 y 6 semanas
Aspereza: Suave
Vino: Louis Jador Bourgogne Blanc (D.O. Borgoña)
País de origen: Francia
Región: Borgoña-Franco Condado
Notas: El Secret des Lys (el secreto de los lirios) es un queso hecho por la Fromagerie Jean Perrin, un conocido y muy respetado quesero, cuya quesería se encuentra ubicada en Cléron un pueblo en el corazón del macizo del Jura, en la región francesa de Franco Condado y muy cerca de la frontera con Suiza.
Le Secret des Lys es un queso artesano de triple crema (Para alcanzar el contenido de grasa necesaria para ser considerado un triple crema (ha de tener al menos el 75 por ciento de grasa en la materia seca - el queso menos el agua), el quesero tiene que complementar la leche con crema o nata).
Precisamente y debido en parte a esa triple cremosidad es un queso frágil, por ese motivo se presenta en un pequeño y práctico plato de cerámica que parece un cenicero de los 70, y que permite que el queso mantenga su forma a medida que madura lentamente.
Este suave y untuoso queso de leche pasteurizada de vaca está elaborado y envejecido al estilo del Saint-Marcellin, un queso francés de la región de Auvernia-Ródano-Alpes. Los afinadores tradicionalmente envejecen el Saint-Marcellin para producir un queso de pasta blanda, casi con secreción y con sabor fuerte.
En realidad la idea de Le Secret des Lys era crear un queso alternativo para el Saint-Marcellin, que lamentablemente ya no se exporta a muchos países, sobretodo anglosajones, donde los quesos “frescos” (menos de 60 días de maduración) de leche cruda están prohibidos por motivos sanitarios. El Saint-Marcellin, llamado así por la pequeña población del mismo nombre en Isère, hoy en día se elabora exclusivamente con leche cruda, motivo que les impide exportarlo a muchos páises.
El Secret des Lys tiene una corteza frágil de color marfil, una textura sedosa y un sabor similar al Brie maduro, pero con un delicado toque de crema fragante hasta el final.
Una capa de moho (Geotrichum candidum) forma un manto protector alrededor del queso y desarrolla pequeñas manchas de moho azul y gris a medida que el queso alcanza la madurez completa.
Los evocadores aromas frescos, terrosos y de setas de la corteza dan paso en el paladar a sabores mantecosos y cremosos de su suculenta pasta, terminando con una deliciosa suavidad cítrica desprovista de amargura y perfectamente equilibrada. Su densa textura similar a una torta se disipa rápidamente y casi se derrite en la boca, pero nunca se vuelve demasiado fluido, ¡puede ser bastante adictivo una vez que empiezas!
El queso se comercializa en forma de rueda pequeña (80 g) dentro de una cazuelita de cerámica.
Se puede servir a temperatura ambiente con pan crujiente, pero también es excelente calentado en el horno en invierno o en la barbacoa durante los meses más cálidos. La pequeña olla de cerámica en la que viene Le Secret des Lys se puede calentar; retírela del embalaje y caliéntela suavemente en el horno antes de servirla. Va bien con vinos blancos con cuerpo como un Chardonnay, o un Champagne.

miércoles, 11 de julio de 2018

Carré de l’Enclus

Leche: Cabra
Tipo: Pasta blanda, corteza enmohecida
Materia Grasa: No definido
Maduración: Mínimo 6 semanas
Aspereza: Media
Vino: De Graal Blond - Cerveza Belga Ale
País de origen: Bélgica
Región: Provincia de Henao (Valonia)
Notas: El "Carré de l'Enclus" lo elabora Bruno Hespel en su Fromagerie de l'Enclus en Amougies una población de la región de Valonia en Bélgica.
Bruno Hespel dejó su profesión de contable para centrarse en la cría de cabras. En la granja familiar de Amougies, en la provincia de Hainaut, este autodidacta transforma la leche para elaborar quesos, helados, mantequillas, pastas para untar y otros productos lácteos. Bruno concede gran importancia a la alimentación de sus cabras (hierba, heno y nunca ensilaje), lo que permite obtener productos de sabores particulares.
La Fromagerie de l'Enclus ya ha sido premiada con un Harzé d'Or por su Cœur épicé, y de un Gallo de Cristal por su Cœur provençal en 2016, un Harzé d'Or por su Cœur nature y otro por este Carré de l'Enclus en 2017.
El Carré de l'Enclus es un queso de leche pasteurizada de cabra madurado durante un mínimo de seis semanas. Su sabor es dulce y recuerda a la avellana. Cuanto más tiempo madura, más se pronunciará el sabor.
Para los amantes de los quesos más fuertes, es a las doce semanas que el Carré revela realmente su carácter más autentico.
El nombre de este queso nos indica su forma, puesto que la palabra francesa “carré” significa en español (cuadrado).
Le Carré de l'Enclus fue votado como "Queso del año 2017". El concurso anual de los Quesos de Valonia, abierto a fabricantes de quesos industriales, artesanos o agricultores, tuvo lugar el 8 de mayo en el castillo de Harzé. Allí se probaron ciento treinta y seis quesos elaborados por 36 productores: 91 con leche de vaca, 39 con leche de cabra y 6 con leche de oveja. Noventa y uno de esos quesos eran leche cruda, 45 leche pasteurizada. Además, 13 productos eran de origen biológico.
El jurado de 26 expertos evaluó los quesos basándose en varios criterios: la nariz, la apariencia visual sin envasar, la textura, el sabor y el aspecto visual del embalado, pero también el cumplimiento del etiquetado según las normativas.
Se otorgaron once Harzé d'Or, según las 11 categorías del concurso (quesos naturales frescos, quesos naturales de cabra frescos, quesos duros, etc.). A los tres que obtuvieron las calificaciones más altas del jurado se les ofreció una degustación a ciegas en el mercado local de productos "C'est bon, c'est wallon" (Es bueno, es valón) en Marche-en-Famenne. El Carré de l'Enclus fue elegido por los consumidores como el mejor de todos ellos.
Se puede saborear sobre un pedazo de pan de payes, en una tabla de quesos, ligeramente cocido sobre una pieza de carne pasada al horno o también al horno acompañado con una fruta local y de temporada.
Va perfectamente con una cerveza artesanal, una sidra o un vino tinto.

sábado, 7 de julio de 2018

La Sanglée des Covardis

Leche: Vaca
Tipo: Pasta blanda, corteza lavada florecida y rodeada con un cinturón de abeto
Materia Grasa: 43%
Maduración: 5 semanas
Aspereza: Media a fuerte
Vino: Barzen Gewürztraminer (D.O. Mosel)
País de origen: Suiza
Región: Cantones de Vaud y de Berna
Notas: Este queso lo elabora la quesería Mosimann, ubicada en Villars-Burquin, en el  distrito del Jura-Norte valdense, pero está madurado y comercializado en Emmental bajo la marca Jumi.
Los buenos amigos Mike Glauser y Jürg Wyss comenzaron el proyecto de Jumi en 2006 para promover la tradición quesera de la familia de Mike en el valle suizo de Emmental, que se remonta a cinco generaciones cuando su tatarabuelo comenzó a producir queso en 1896. Cada generación de Glausers mantuvo esta tradición, y hoy es una familia de maravillosos artesanos del queso que tienen como objetivo, mejorar y enriquecer la gama de quesos suizos.
Desde 1914 hasta 1999, la Schweizer Käseunion (Unión Suiza del Queso) reguló la producción de queso en Suiza. Estando ubicados en Emmental, los Glausers solo podían hacer queso Emmentaler durante 85 años. Desde la disolución de la Käseunion hace casi veinte años, han disfrutado de su expresión artística recuperada como queseros y ahora producen una amplia e interesante variedad de quesos.
Jumi es un acrónimo de los nombres de ambos Jürg y Mike (“Ju” de Jürg y “Mi” de Mike).
Jumi es un esfuerzo colaborativo entre los ganaderos que suministran a la lechería, los queseros y la familia Jumi que está ocupada difundiendo el amor por el queso en el mundo. Al principio, hicieron quesos en tres pequeñas queserías y maduraban los quesos en 33 bodegas repartidas por todo el Emmental. Decidieron que valía la pena la inversión para hacer sus vidas más fáciles y construyeron una nueva quesería y una bodega en 2014, donde ahora se producen y envejecen todos sus quesos en el valle Emmental, el valle es ideal para el pastoreo de las vacas Simmental que producen la leche para este queso, junto con el encanto de este paisaje hermoso y verde con sus colinas, prados y picos cubiertos de bosques. Este valle se conoce como la isla verde de Suiza, lo que no deja de ser una suerte de inmodesta redundancia, dado el verdor de todo el país.
Jumi comenzó hace doce años con Mike, Jürg y los quesos de la familia de Mike en un mercado callejero en la capital suiza de Berna. Han tenido la fortuna de convertirse en un equipo dedicado cosa que les ha ayudado a difundir el amor por el queso Jumi en Europa. Esa gran difusión les ánima a mantener viva la producción cooperativa de quesos en el Valle Emmental de Suiza.
La Sanglée des Covardis es un queso de leche cruda de vaca rodeado con una faja de madera de abeto, que le proporciona este perfume tan particular. Sanglé en español significa “atado” y hace referencia a la faja o correa de abeto que lo rodea y que proporciona al queso un carácter particularmente fuerte.
Este queso lavado a mano en las profundidades de los valles del Jura suizo se hizo originalmente como un regalo navideño especial del quesero a su familia, amigos y conocidos, pero como agrado tanto ahora se produce todas las semanas..
Su corteza natural es muy flexible de tono anaranjado, cubierta con una capa esponjosa blanca y fina y rodeado por una faja de abeto. Su pasta es como la crema, brillante y untuosa y fluida (se puede comer con cuchara).
Su sabor se caracteriza por una pasta de gusto ligeramente acre y perfumado con notas florales, con un aroma penetrante a bosque y sutilmente leñoso que perduran en el paladar.
Un queso que me recuerda al tradicional Vacherin Mont d’Or. Aunque es más pequeño (150 g) y con un sabor más fuerte.
Se recomienda consumirlo como una torta, llevándolo a temperatura ambiente, cortando la corteza por arriba con un cuchillo de punta como si quitara una tapadera y accediendo al interior del queso que debería estar cremoso, casi líquido, una vez abierto es importante remover la pasta para que todas las partes, tanto la que está junto a la corteza como la del centro se mezclen bien, así lograremos una pasta homogénea perfecta para untar con pan. Conserve la corteza superior del queso para mejor conservación. También puede servirse entero como plato de queso, con crackers y una buena combinación de fruta, o bien untarse sobre tostaditas y fundirse en el horno. El Sanglée des Covardis se complementa con muchos vinos, incluyendo Pinot Noir, Gewürztraminers, y en especial un vino de hielo Reisling.

martes, 3 de julio de 2018

Montote

Leche: Cabra
Tipo: Pasta blanda, corteza natural enmohecida
Materia Grasa: 30%
Maduración: Mínimo 20 días
Aspereza: Suave
Vino: La Obejita Verde (D.O. Utiel-Requena)
País de origen: España
Región: Requena (Valencia)
Notas: El Montote lo elabora la Granja Artesanal Hoya de Iglesia. La quesería se encuentra al oeste de la Provincia de Valencia, en la llamada plana de Utiel-Requena, una meseta de inviernos fríos y veranos calurosos. En la tranquila pedanía de Los Pedrones, a unos 20 Km de Requena, una zona de gran tradición vinícola, de buenos recursos hidráulicos y de grandes bellezas y contrastes.
Un lugar ideal en plena naturaleza dónde sus cabras crecen fuertes y sanas para darles los mejores productos de la tierra, los quesos artesanales Hoya de la Iglesia.
Hoya de la Iglesia es una empresa familiar especializada en la elaboración de productos lácteos de leche de cabra fundada por Luis Roldán en 1998. La empresa actualmente está operada por sus tres hijos, Luis, Manuel y Nacho. La explotación ha sabido conciliar las pautas de elaboración artesanal y ecológica con la apuesta por unas instalaciones de última generación que garantizan un óptimo proceso de transformación. Esta combinación permite a la granja obtener un ‘queso de pastor’, es decir, un producto natural elaborado a mano, con leche propia y el mismo día del ordeño, que reúne unos parámetros de calidad ampliamente reconocidos.
El Montote es un bonito queso artesano en forma de pirámide truncada, hecho con leche cruda de cabras de raza murciano-granadinas. Un queso de pasta blanda en el que se unen sabor y elegancia, una cuajada láctica de sabor agradable cubierta por una corteza de moho natural de color entre gris claro y gris azulado, que la dota de un sabor intenso sutilmente picante y si te comes la corteza (cosa que yo aconsejo) explotan todos los sentidos. En su interior la pasta de color blanquecino es flexible y suave, fundente en boca, de textura muy fina y untuosa. En las primeras notas de sabor emergen las cremas dulces, seguidas de las de avellana y un ligero toque caprino que profundiza la complejidad de este queso.
El queso lleva el nombre del Cerro Montote (965 m) cercano a la quesería
Si todos los quesos es importante consumirlos a temperatura ambiente, en este es imprescindible, si quiere saborear toda su fragancia de matices. Puede servirse con pan o tostadas, como un entremés, en el almuerzo o en la cena, o bien en tabla de quesos. Funde de maravilla, por lo que es perfecto caliente sobre una tostada con mermelada de pera o miel de romero, también con frutas como melocotones frescos, nectarinas, o melón dulce. El maridaje ideal es un vino blanco ligero para resaltar los sabores de ambos tanto del queso como del vino y a ser posible de y de proximidad.

lunes, 2 de julio de 2018

La Tour de Paul

Leche: Cabra
Tipo: Pasta blanda, corteza enmohecida
Materia Grasa: No definido
Maduración: Entre 2 y 8 semanas
Aspereza: Suave
Vino: Jean-Marc Brocard (D.O. Chablis)
País de origen: Francia
Región: Deux-Sèvres (Nueva Aquitania)
Notas: La Tour de Paul, literalmente "La torre de Paul", es un queso recién creado de un famoso quesero Paul Georgelet. Es un queso crudo de granja de cabra de Deux-Sèvres, ese bastión de quesos celestiales de cabra, hecho por uno de sus mejores queseros y vendido en algunas de las mejores tiendas de quesos. Deux-Sèvres es un departamento francés situado en la parte centroriental del país, perteneciente, desde el 1 de enero de 2016, a la nueva región de Nueva Aquitania (antes a la desaparecida región de Poitou-Charentes).
Paul Georgelet comenzó a hacer quesos en 1975. Al frente de una granja con 500 cabras y 80 hectáreas de campos, produce 350 000 litros de leche de cabra durante todo el año con un 85% de autonomía alimentaria, para fabricar particularmente el Mothais à la Feuille y Chabichou du Poitou. En paralelo, desarrolla una gama propia: Tricorne de Marans, Rond de Lusignan y este Tour de Paul... Desde el verano de 2017, se ha hecho cargo de la granja de cabras Lefort, la única quesería de la Isla de Ré, situada en Loix, con pastos y vista privilegiada sobre el mar.
Paul Georgelet por supuesto pone por delante la calidad de sus quesos y está orgulloso de ello. Pero lo que ama por encima de todo es hablar de sus dos pasiones: la tierra y la cocina. Cuando era adolescente, quería ser cocinero. Pero los avatares de la vida hicieron que tuviera que renunciar y regresar a la granja de sus padres, criadores de cabras. Se lanzó a esta aventura para hacer su propio queso y estima, casi 50 años después, que finalmente logró comprender su pasión: “aller de la fourche à la fourchette” pasar de la horca al tenedor... La frase es un juego de palabras. Teniendo en cuenta la similitud entre una horca y un tenedor. Como granjero utilizaba la horca para dar paja o heno a vacas y así entendió que se debe empezar por cuidar bien las vacas para hacer un buen queso. Siempre esta noción de tierra y de cocina.
La Tour de Paul viene en forma de un cilindro alto (de ahí su nombre "Torre"), con una corteza comestible esponjosa o vellosa, y sin arrugas, pero que sí puede contener alguna mancha roja. La pasta es blanca, fundente y homogénea. El queso madura de forma centrípeta, es decir, (de fuera hacia dentro) desde la corteza donde la textura de la pasta es suave y cremosa hasta el corazón más firme y calcáreo.
Los sabores se desarrollan en el envejecimiento, que es de varias semanas a un par de meses. La Tour de Paul es un ejemplar precioso y perfecto de queso de cabra, de paladar intenso y ligeramente ácido, cremoso, salado, dulce, caprino, herbáceo y floral. Se nota que es un queso elaborado de forma artesanal en una granja, puesto que el olor a animal nos demuestra, que está muy lejos de procesos industriales o de sabores químicos.
La Tour de Paul es perfecto para acompañar una ensalada o como queso de mesa, o en bocadillo como bocado de media tarde, también es ideal fundido sobre patatas asadas o derretido para dar sabor a sopas y verduras o calentado y untado sobre una rebanada de pan acompañado de un chorrito de miel con un vino blanco joven o con champagne.

sábado, 30 de junio de 2018

Dolcetoma

Leche: Cabra
Tipo: Pasta blanda, corteza tratada con carbón vegetal
Materia Grasa: Mínimo 60%
Maduración: Unas 2 semanas
Aspereza: Suave
Vino: Pio Cesare Chardonnay Piodilei (D.O. Langhe)
País de origen: Italia
Región: Piamonte
Notas: Uno de los quesos de montaña del Norte de Italia, el Dolcetoma proviene de la población de Bosia en la región de Alta Langa piamontesa, una región conocida por sus ondulados campos verdes, suaves colinas cubiertas de viñedos hasta donde alcanza la vista, intercaladas con pequeños pueblos y hermosos castillos medievales, donde la viticultura ha sido el centro de la vida económica y social durante siglos, y donde estos pequeños quesos artesanos blandos, son muy tradicionales.
Este es el sitio que la Unesco ha incluido en el Patrimonio de la Humanidad, un territorio cuyos componentes "presentan características naturales, antrópicas y perceptivas específicas, que en su esencia y en sus relaciones mutuas contribuyen a representar los diferentes aspectos de la milenaria "cultura del vino", en la cual el paisaje se ha formado a través de una relación continua entre el hombre y la naturaleza"
El Dolcetoma es una creación del Caseificio dell'Alta Langa. Esta lechería italiana del norte, produce muchos productos lácteos, principalmente quesos sobre la base de recetas tradicionales de su región, en el Piamonte, pero los produce en una moderna planta. La mayor parte de sus quesos son pequeños quesos de corteza enmohecida, a menudo hechos con mezclas de leche y madurados durante un par de semanas.
La elaboración de queso a partir de leche mixta es una práctica común en Italia, donde los pequeños agricultores agrupan la leche de todo su ganado, por lo general vacas, cabras y ovejas. Esto les permite hacer queso durante todo el año, sin necesidad de parar la producción cuando los animales descansan antes del nacimiento de sus terneros, cabritos o corderos.
El Caseificio dell'Alta Langa es famoso por su tradicional Robiola Rocchetta y el cremoso y rico La Tur. Recientemente ha dedicado su atención al desarrollo de un Camembert de leche mixta, junto a su extensa gama de quesos.
El Dolcetoma es un queso de leche pasteurizada de cabra enriquecido con crema lo que le convierte en un queso doble crema, (Para alcanzar el contenido de grasa necesaria para ser considerado un doble crema (ha de tener al menos el 60 por ciento de grasa en la materia seca - el queso menos el agua), el quesero tiene que complementar la leche de la cabra con crema o nata).
Este queso presenta una corteza comestible suave de color gris y que está tratada con carbón vegetal (carbo vegetabilis). La pasta de color marfil madura desde el exterior hacia el interior, la textura blanda, pasa a ser cremosa y untuosa, cuando el queso está en su punto de maduración, inmediatamente soluble en un buqué aromático de sensaciones de mantequilla derretida y notas vegetales, acompañado de la dulzura obtenida con una acidificación corta de la leche de cabra y una adición de crema. Se deshace en la boca.
El queso se comercializa en forma de cilindro plano con 20 cm. de diámetro por 5 cm. de altura y un peso de 1,2 kg.
Si todos los quesos es importante consumirlos a temperatura ambiente, en este es imprescindible, si quiere saborear toda su fragancia de matices.
Su textura cremosa - casi como la mantequilla - lo convierte en el complemento perfecto para disfrutar de él con un buen pan crujiente, con frutas y nueces. En bocadillos. Para enriquecer sopas. A la plancha sobre pan o para ligar salsas. Lo maridaremos con un vino blanco de la zona, como por ejemplo un Chardonnay Piodilei.