Gstaader Bergkäse | Original 1931
La Molkerei Gstaad es una histórica quesería y cooperativa láctea situada en el corazón de Gstaad, la célebre localidad alpina del cantón de Berna integrada en la comuna de Saanen. Aunque la tradición quesera de esta región se remonta a varios siglos, la empresa actual nació en 1931 como una asociación de productores locales y, con el paso del tiempo, se convirtió en una pieza esencial de la economía y de la identidad gastronómica del Saanenland. Conviene no confundirla con la quesería de Schönried, otra cooperativa láctea de la misma región fundada en 1934 y dedicada igualmente a la elaboración de especialidades queseras alpinas, aunque con una estructura y una producción propias.
La filosofía de Molkerei Gstaad gira en torno a la valorización de la leche de montaña suiza, el respeto por el entorno alpino y el equilibrio entre tradición e innovación. La empresa trabaja estrechamente con agricultores locales y mantiene un estrecho vínculo entre actividad agrícola, turismo y gastronomía. Entre sus elaboraciones destacan quesos como el Gstaader Bergkäse y otras especialidades regionales, reflejo de una cultura quesera que continúa siendo una de las señas de identidad más representativas de Gstaad.
El Gstaader Bergkäse | Original 1931 es la versión histórica y fundacional del queso de montaña elaborado por Molkerei Gstaad; su nombre hace referencia tanto a su lugar de origen —Gstaad, en la región alpina del Saanenland— como al año en que la quesería estableció la receta que aún hoy conserva prácticamente intacta. Se trata de un queso alpino de pasta semidura elaborado exclusivamente con leche de vacas Simmental alimentadas sin ensilaje, procedente de pastos ricos en hierbas y flores alpinas. La leche no es cruda ni completamente pasteurizada, sino sometida a un suave proceso de termización que permite preservar parte de su carácter natural. El queso presenta una pasta compacta y elástica de color marfil a amarillo pajizo, con ojos pequeños y escasos o prácticamente inexistentes, mientras que su corteza natural es firme y muestra tonalidades doradas y marrón claro. Se produce habitualmente en ruedas de unos 6–6,5 kg y madura entre tres y cuatro meses en bodegas locales, donde recibe cuidados periódicos durante su afinado. En nariz despliega aromas lácteos, herbales y delicadamente mantecosos; en boca ofrece un perfil suave, aromático y equilibrado, con recuerdos de frutos secos y evocaciones de pradera alpina.
El Original 1931 constituye además la base de una pequeña familia quesera que incluye otras variantes: “Extra kräftig”, con una maduración más prolongada y un carácter más intenso; “Rustique”, afinado con vino tinto; “Affiniert mit Kräutern”, enriquecido con hierbas; y “Berg-Rahmkäse”, elaborado con una proporción adicional de crema de montaña.
El Gstaader Bergkäse | Original 1931 se disfruta especialmente a temperatura ambiente, servido en tablas de quesos acompañado de pan rústico, nueces, manzana, pera o encurtidos suaves. En cocina destaca por su versatilidad y excelente capacidad de fundido, lo que permite emplearlo en gratinados, croquetas, tartas saladas, fondues, sándwiches o preparaciones con pasta y patatas. Marida especialmente bien con vinos blancos suizos secos y afrutados, vinos tintos ligeros, cervezas artesanales tipo lager o bebidas tradicionales alpinas como la sidra.
