Alter Fritz
La historia del Alter Fritz está estrechamente ligada a una quesería que ha sabido preservar el legado de la tradición quesera suiza durante más de medio siglo. Hardegger Käse AG es una empresa familiar situada en Jonschwil, a las puertas de la región de Toggenburgo, en el cantón de San Galo, una zona de larga tradición ganadera reconocida por la excelente calidad de su leche. Fundada en 1956, la empresa nació como una pequeña quesería de pueblo y, generación tras generación, la familia Hardegger la ha convertido en una de las referencias del sector quesero suizo, manteniendo siempre un firme compromiso con la tradición y el saber hacer artesanal. Desde 1990, la segunda generación impulsó una importante expansión, incorporando modernas instalaciones de producción, afinado y maduración sin renunciar a las recetas tradicionales. Hoy la empresa continúa bajo la dirección de la familia Hardegger, elaborando y afinando una amplia gama de quesos suizos que se distribuyen tanto en el mercado nacional como en numerosos países. Su filosofía combina el respeto por la materia prima, la innovación tecnológica y la conservación de los métodos tradicionales, una combinación que se refleja en la calidad y el prestigio internacional de sus especialidades.
Fruto de esa larga tradición familiar nació el Alter Fritz, una de las especialidades más reconocidas de la casa. Se elabora exclusivamente con leche cruda de vaca procedente del valle de Toggenburgo, obtenida de animales alimentados sin ensilados, una práctica que contribuye a preservar la pureza y la excelente calidad de la materia prima. Se trata de un queso de pasta semidura, prensada, de color marfil a amarillo pálido, con una textura fina, tierna y ligeramente cremosa. Presenta una corteza natural de tonalidad ocre anaranjada, resultado de un esmerado proceso de maduración que se prolonga entre cinco y seis meses. Durante este tiempo, las piezas se frotan regularmente con una salmuera especial, conocida en alemán como Sulz, que favorece el desarrollo de su personalidad y de una corteza bien definida. Elaborado según una antigua receta familiar que continúa siendo uno de los secretos mejor guardados de la quesería, el Alter Fritz destaca por su aroma intenso y limpio. En boca ofrece un sabor pronunciado y especiado, con elegantes notas de frutos secos, un ligero toque picante y un final largo, equilibrado y persistente. Estas cualidades le han valido un importante reconocimiento internacional, entre ellos la medalla de oro en el prestigioso World Championship Cheese Contest, celebrado en Wisconsin.
El Alter Fritz se disfruta plenamente a temperatura ambiente, lo que permite apreciar toda la complejidad de sus aromas y su textura cremosa. Resulta excelente en una tabla de quesos acompañado de pan de masa madre o pan de nueces, así como de manzana, pera, uvas o frutos secos, que realzan sus matices. También funde muy bien en gratinados, tostadas o platos de patata. Para el maridaje, armoniza especialmente con un vino blanco suizo elaborado con la variedad Chasselas o con un Pinot Noir de cuerpo ligero.
