Bucchero
Queso elaborado por la Azienda Agricola Fontegranne, situada en Belmonte Piceno, en la provincia de Fermo (región de Las Marcas, Italia), en un entorno rural de colinas históricamente dedicado a la ganadería y la agricultura.
Fundada en 1968 por Alfredo Scarafoni —entonces agricultor— con la compra de las primeras nueve hectáreas de tierra y el establo familiar, hoy está dirigida por su hijo Eros Scarafoni, quien se incorporó plenamente a la actividad tras formarse en estudios agrarios y especializarse en la industria láctea.
La filosofía de la quesería combina tradición e innovación: apuesta por la agricultura ecológica, el bienestar animal y la transformación artesanal de leche cruda procedente de su propio ganado bovino y caprino. Destaca también su labor de recuperación de los llamados “casi perdidos” —recetas antiguas— junto a creaciones propias, reflejo de una identidad que busca preservar la cultura pastoril local y expresar el territorio a través del queso.
El Bucchero es uno de los quesos más representativos de Fontegranne. Su nombre evoca el bucchero etrusco, como referencia cultural al mundo antiguo y al vínculo con el territorio. Se elabora artesanalmente con leche cruda de vaca del propio rebaño.
Presenta pasta semidura, cocida y prensada, compacta y ligeramente friable con la maduración, de color marfil a amarillo pajizo. La corteza es natural, lisa, en tonos pajizos a marrón claro, con zonas cubiertas por una capa seca de salvado de trigo.
Su afinado se realiza en la quesería durante varios meses (aprox. 4-6). En algunas versiones, el queso pasa por un periodo adicional de maduración cubierto de salvado, técnica tradicional que protege la pieza, regula la transpiración y aporta matices aromáticos rústicos y terrosos.
Se presenta en formatos cilíndricos medianos, de unos 3,3 kg. En nariz ofrece aromas lácticos evolucionados, mantequilla y frutos secos, con un delicado matiz terroso y rústico aportado por el afinado sobre salvado. En boca es estructurado, persistente y equilibrado, con recuerdos minerales y ligeros toques de cereal tostado que refuerzan su carácter artesanal.
El Bucchero se disfruta mejor cortado en lonchas o cubos, permitiendo apreciar su textura firme y sus matices aromáticos. Combina muy bien con frutos secos, pan rústico, higos o peras, así como con miel o mermeladas de frutas ácidas que contrasten su sabor lácteo y terroso. En la cocina, puede gratinarse ligeramente sobre pastas o verduras, incorporarse a ensaladas templadas o servirse en tablas de quesos artesanales.
Para maridarlo, se recomienda acompañarlo con vinos tintos ligeros o de cuerpo medio, como un Sangiovese o un Montepulciano, que no opaquen su carácter.
