Mar 5, 2020

Pikorra

Leche: Oveja
Tipo: Pasta blanda, corteza florecida
Denominación de Origen: -
Materia grasa: No definido
Maduración: De 7 a 15 días
Aspereza: Suave
Vino: Clos Lapeyre (D.O. Jurançon)
País de origen: Francia
Región: Pirineos Atlánticos (Nueva Aquitania)

El Pikorra es un queso artesano, producido por la Fromagerie Agour, una quesería situada en Hélette un pequeño pueblo del país vasco francés (Iparralde en euskera), a los pies del macizo Baigura y desde el cual se tienen unas impresionantes vistas de los Pirineos y del valle.
Iniciada en 1981 por Jean Etxeleku, i actualmente dirigida por su hijo Peio, la quesería Agour tiene como objetivo valorizar los productos queseros del País Vasco y Gascuña. El objetivo es dinamizar la economía local y defender un modelo agrícola sostenible. Y con ese fin en 2011, Peio Etxeleku decidió construir otra quesería, en las montañas, más cerca de los rebaños de ovejas, para acortar la distancia que la leche tenía que recorrer de los pastores a la quesería.
Esta quesería elabora el Ossau-Iraty como su queso estrella, así pues, si usted conoce el Ossau-Iraty, no se sorprenda de que este Pikorra sea un queso de oveja, pues estamos en el país de las ovejas.
Este pequeño queso (80 g) de leche pasteurizada de oveja, coagulación láctica, Bajo la corteza enmohecida y comestible, se esconde una pasta de color blanco a marfil, que ofrece agradables y sutiles sabores acidulados, acompañados de notas de avellana. Su pasta flexible, fina y fluida, hace de este queso un producto tan delicado que es apto para todos los públicos, incluso los niños. ¡Pero cuidado! como es pequeño, se seca y endurece a medida que envejece, pudiendo adquirir un sabor más intenso.
Pikorra, ¿pero qué significa? Es fácil, Pikorra es el nombre que se da a los pequeños excrementos de oveja en vasco. Este queso existe en distintas variedades, se puede encontrar con pimienta de Espelette, ajo y finas hierbas, ¡así como con limón-pimienta verde!
Para degustar toda la riqueza de sabores y matices se recomienda el consumo a temperatura ambiente.
Gracias a su textura fundente le hace ideal para extender fácilmente sobre una rebanada de pan o fundido sobre pasta o verduras, y por supuesto en una tabla de quesos, también, podemos disfrutarlo, solo con frutas y nueces, en bocadillos para enriquecer sopas o espesar salsas. Lo acompañaremos de un vino blanco seco de Jurançon.

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