Rainhüttenkäse
Beni y su esposa Theresia Hollenstein son los impulsores de la Alp Rainhütte, una tradicional explotación quesera situada a 1.437 m sobre el nivel del mar, en el macizo del Alpstein, cerca de Brülisau, en el cantón de Appenzell Rodas Interiores (Suiza). Allí gestionan una alp de unas 51 hectáreas y una pequeña quesería de montaña, donde elaboran quesos artesanales con leche cruda de cabra propia y leche de vaca de alps vecinos como Furgglen y Bollenwees.
Su filosofía combina tradición alpina, sostenibilidad y respeto por la naturaleza: mantienen alrededor de 100 cabras Appenzeller y 35 vacas en pastoreo estival, cuidan los prados y aplican métodos artesanales en la elaboración diaria de quesos, destacando el Rainhüttenkäse y otros quesos de pasta semidura. Buscan preservar la alp, conectar al consumidor con la vida de montaña y ofrecer productos que reflejen fielmente el terruño alpino.
El Rainhüttenkäse se elabora exclusivamente con leche cruda de cabra, proveniente de animales que pastan en praderas alpinas ricas en hierbas y flores. Su pasta semidura, amarilla marfil a dorada, es compacta y ligeramente elástica, con pequeños ojos dispersos. La corteza natural varía entre amarillo-pardo y grisáceo, resultado del cepillado y afinado en bodega durante 3 a 6 meses. Aromáticamente combina notas lácticas y herbáceas, mientras que en boca es equilibrado, persistente y aromático, con toques de mantequilla, heno seco y un final ligeramente salino y especiado.
Con su sabor herbal intenso y ligeramente picante, el Rainhüttenkäse brilla en tablas de quesos acompañado de pan rústico, frutas frescas y frutos secos. En la cocina suiza, se ralla sobre rösti, se incorpora en fondues mixtas o se gratina sobre verduras asadas y embutidos curados. Marida de manera excepcional con vinos blancos secos del Valais como Petite Arvine o Fendant, así como con cervezas rubias alpinas o sidras artesanales, que equilibran su potencia con acidez fresca.
