Kaiolar Urbeltz
La quesería Kaiolar, situada en Ochagavía (Otsagabía, en euskera), en el valle de Salazar del Pirineo navarro y a un paso de la Selva de Irati, nació en 2021 de la pasión por el queso artesano. Sus fundadores, Álex Ciprés, ingeniero agrónomo y maestro quesero barcelonés con experiencia en la tradición pirenaica francesa, y Oihana de Andrés, navarra de Ochagavía formada en Bellas Artes y Turismo, combinan técnica, creatividad y atención al detalle, gestionando tanto la elaboración como el contacto directo con el consumidor.
La filosofía de Kaiolar se basa en unir productor y consumidor mediante quesos de alta calidad, elaborados de forma sostenible y respetuosa con el entorno, inspirados en las tradicionales “cayolar” (cabañas) del País Vasco francés. Álex trabaja con leche cruda de oveja latxa o vaca navarra, mientras que la maduración se realiza en la “cava” de Ochagavía, sobre tablas de abeto, aprovechando el microclima del Pirineo. Entre sus productos destacan el Ossau-Iraty (oveja), el mixto vaca-oveja y el innovador queso azul Kaiolar Urbeltz, una edición limitada que combina tradición y creatividad.
El Kaiolar Urbeltz, cuyo nombre proviene del euskera (ur “agua” y beltz “negro”), evoca los paisajes húmedos y sombríos del Pirineo. Elaborado con leche cruda de vaca, presenta una pasta semiblanda de color blanco marfil, salpicada de vetas azul-verdosas de Penicillium roqueforti. Su forma rectangular, con corteza natural grisácea, refleja el cuidadoso proceso de maduración en la cava, donde los quesos reposan sobre tablas de madera durante 45 a 60 días, desarrollando aroma y textura únicos.
En nariz, ofrece aromas de cueva, moho noble y mantequilla, mientras que en boca despliega un sabor profundo, ligeramente salino y picante, equilibrado por una base láctea cremosa que se intensifica con el tiempo sin resultar agresiva.
Para disfrutarlo al máximo, se recomienda servirlo a temperatura ambiente en tablas de quesos acompañadas de frutos secos, membrillo, pera fresca, dátiles o mermeladas de frutas rojas. En cocina, se luce fundido sobre carnes asadas, risottos o salsas para pasta, y también puede desmigarse sobre ensaladas. Su intensidad se armoniza con vinos blancos secos navarros, txakoli o cervezas artesanas ligeras, ofreciendo una experiencia gourmet completa y sofisticada.

El miércoles voy con un grupo a Ochagavia por la tarde y ese día la tienda sabores del bosque cierra.
Podría pasarme por la tienda para comprar quesos
Hola Dámian
Aquí te copio su web donde tienes el teléfono para contactar con ellos: https://saboresdelbosque.com/
Mucha suerte
Martí Vicente