Le Confiné
La quesería Au Petit Gravier es una explotación familiar francesa ubicada en Saulxures-sur-Moselotte, en el departamento de Vosgos, una región con tradición láctea en el este de Francia. La granja ha estado en manos de la familia Vaxelaire durante tres generaciones, evolucionando de una simple explotación lechera a una productora de quesos artesanales. Originalmente, la familia vendía leche a compradores locales, pero en 2011, la esposa de Lionel Vaxelaire, Laura, impulsó un cambio de rumbo para centrarse en la elaboración de quesos propios, buscando mayor independencia económica y estabilidad frente a las fluctuaciones del mercado lácteo.
En Au Petit Gravier, la filosofía se basa en el trabajo tradicional con la leche de sus propias vacas Vosgienne, cuidando el bienestar animal y el proceso artesanal de fabricación y afinado. Además de quesos clásicos como el Munster, producen una variedad de quesos y otros productos lácteos que venden directamente desde la granja o en mercados locales, fomentando la conexión con su comunidad y los visitantes de la región.
Le Confiné es un queso relativamente nuevo, creado en 2020. Su nombre, que en francés significa “el confinado” o “el confinamiento”, hace referencia directa a su origen: surgió casi por accidente durante los confinamientos de la pandemia de COVID-19. Un lote de quesos que iba a convertirse en Munster fue olvidado en la bodega de la granja por varias semanas, sin el tradicional lavado y manejo diario. Al descubrirlo más tarde, los queseros notaron que había evolucionado en algo completamente nuevo, con una corteza gris moteada y un perfil sensorial distinto.
Este queso se elabora con leche cruda de vaca, típica de la raza Vosgosienne que pastorea la propia granja. La pasta interna presenta una textura que combina zonas algo más firmes o “calcáreas” en el centro con partes más cremosas cerca de la corteza, recordando en cierto modo al Munster, pero con influencias más suaves y delicadas hacia afuera. La corteza es de un color gris claro moteado, resultado del desarrollo espontáneo de flora microbiana durante su maduración no convencional.
El tiempo de maduración suele rondar las 6 a 8 semanas, aunque puede variar según el lote y las condiciones de la bodega. El formato suele ser pequeño o mediano, similar al de otros quesos de pasta blanda o semiblanda, adecuado para consumo familiar y ventas directas.
En cuanto a sus características organolépticas, Le Confiné ofrece un aroma láctico y floral suave, menos agresivo que el de un Munster tradicional, con matices que evocan también quesos de corteza florecida como el Camembert. Su sabor combina riqueza láctica con notas ligeramente terrosas y florales, manteniendo una sensación delicada y menos punzante, lo que lo hace muy apreciado por quienes lo prueban por primera vez.
Le Confiné se disfruta mejor a temperatura ambiente, para que exprese plenamente su textura y aromas. Es ideal solo o acompañado de pan rústico, de miga densa y ligera acidez, que respete su delicadeza. En cocina puede usarse ligeramente fundido sobre patatas, verduras asadas o en tartas saladas, aportando cremosidad sin dominar. Marida muy bien con vinos blancos secos de Alsacia (Riesling, Pinot Blanc), cervezas artesanas suaves o incluso sidra seca, que equilibran su perfil láctico y terroso.
