Mar 14, 2020

Petit Neu del Cadí

Leche: Vaca
Tipo: Pasta blanda, corteza natural enmohecida
Denominación de Origen: -
Materia grasa: 50%
Maduración: 15 días
Aspereza: Suave
Vino: Somiatruites (D.O. Penedés)
País de origen: España
Región: Lleida (Cataluña)

Este queso lo elabora la Cooperativa Cadí, una cooperativa fundada en 1915 y ubicada en la Seu d’Urgell. Fue la primera cooperativa lechera que se creó en España y ha tenido, desde entonces, un papel fundamental en el arraigo y la vertebración de la población en el Pirineo.
Protegidas por la cordillera del Cadí y la frontera de los Pirineos, unidas por la cuenca del río Segre, se extienden las comarcas de la Baixa Cerdanya y l’Alt Urgell, donde están ubicadas las ganaderías de los socios de Cadí Sociedad Cooperativa. De características físicas y climáticas muy similares, componen un sistema de pequeños valles y riberas a lo largo y ancho del río y sus afluentes, el más importante de los cuales, el Valira, establece la unión/nos une con los valles de Andorra.
El clima, de tipo mediterráneo transformado por la montaña, es seco y frío en invierno, lluvioso en primavera, en verano es seco y caluroso, y suavemente húmedo en otoño, características ideales para el tipo de pastos que confiere el buquet diferencial a la leche de estas comarcas, permitiendo la elaboración de unos productos lácteos de excelente calidad, como este Petit Neu del Cadí.
Este queso es el hermano pequeño de su Neu del Cadí, pero con características especificas que lo convierten en un queso diferente.
El “Petit Neu del Cadí” es un queso de leche pasteurizada de vaca, de pasta blanda y corteza enmohecida, muy cremoso, con aromas que evocan los valles del Cadí, y de colores grises y blancos que nos recuerda esta montaña del Pirineo que dibuja el paisaje de los valles donde se recoge diariamente la leche que acaba transformándose en este delicioso queso.
Para los amantes del queso, nos encontramos con un producto con personalidad, láctico al principio y que desarrolla aromas más complejos a lo largo de su vida. Esos aromas nos recuerdan a la trufa, algunas setas y a pastos húmedos, que evolucionan en complejidad durante su vida. La corteza es natural, totalmente comestible y la responsable en gran parte de la especificidad de la adicción del queso.
Es importante consumir el queso a temperatura ambiente, si quiere saborear toda su fragancia de matices. Se consume solo como queso de mesa o acompañado con pan, pero sin lugar a dudas la mejor manera para degustarlo es templado o caliente, así se aprecian mejor su textura y aromas. Por ejemplo, al horno; Sacar el “Petit Neu” del envase y retirar el film. Hacer un corte circular encima de la corteza. Poner en un recipiente y calentar en el horno unos 30 minutos a 180ºC. Quitar la corteza que hemos cortado previamente. Servir con cuchara encima de patatas pequeñas con verduras hervidas, tostadas de pan, etc., y acompañar con una ensalada, setas salteadas y embutido. ¡No olvidéis de comer la corteza! Queso para disfrutar con un buen vino blanco afrutado de intensidad aromática media para no enmascarar el sabor del queso.

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