Pyghtle
El Pyghtle es un queso elaborado por la quesería Broughton Hall Dairy, situada en Stonham Aspal (Suffolk, Inglaterra). Se trata de un proyecto artesanal muy reciente, pero con profundas raíces familiares y agrícolas. Fue fundada en 2023 en la granja de la familia Tydeman, cuya historia en la zona se remonta a 1923, cuando adquirieron estas tierras y desarrollaron una explotación tradicional a lo largo de generaciones.
El impulso moderno nace de Emily Tydeman, quien comenzó a hacer queso en 2020 durante el confinamiento, descubriendo una fuerte vocación que la llevó a formarse profesionalmente y a convertirse en quesera principal antes de lanzar su propia lechería junto a su pareja, Sam Tydeman.
El enfoque de la empresa combina producción a pequeña escala, técnicas lentas y cuidadosas, y una fuerte conexión con el territorio. Utilizan leche de oveja local procedente de rebaños criados con criterios de bienestar y pastoreo extensivo, priorizando la calidad sobre la cantidad.
En conjunto, Broughton Hall Dairy representa una nueva generación de queserías británicas: innovadoras, sostenibles y profundamente ligadas a su paisaje y comunidad rural.
El Pyghtle es un delicado queso láctico elaborado con leche cruda de oveja, que refleja el carácter pastoral de Suffolk. Su nombre proviene de un antiguo término local que significa “pequeña parcela de tierra”, evocando su origen rural y artesanal. Se presenta en forma de pequeño tronco, con una pasta de color blanco marfil que evoluciona en textura desde ligeramente firme y harinosa en su juventud hasta cremosa, casi tipo dulce de leche, a medida que madura.
La corteza es natural, ligeramente enmohecida, fina y suavemente arrugada, desarrollándose de forma más definida con el tiempo en tonos blancos y crema. Su maduración, relativamente corta, se lleva a cabo en la propia quesería.
En nariz ofrece aromas lácticos y frescos, con notas sutiles de oveja. En boca comienza siendo joven, afrutado y fresco, pero evoluciona hacia sabores más profundos, complejos y sabrosos. Según la quesería, su punto óptimo se alcanza a partir de las tres semanas, cuando muestra todo su equilibrio y riqueza.
El Pyghtle se disfruta mejor a temperatura ambiente, acompañado de pan de payés, tostadas o pan con hierbas, que resaltan su textura láctica y su sabor suave y dulce-lácteo. En cocina funciona bien desmenuzado sobre ensaladas de hojas verdes, verduras ahumadas o como relleno ligero en canapés y tartas saladas de verduras. Marida especialmente bien con vinos blancos ligeros y frescos, como un Sauvignon Blanc o un espumoso inglés, así como con cervezas artesanales suaves.
