Triangle de Bique
La Fromagerie Beillevaire es una de las casas queseras artesanales más reconocidas de Francia. La empresa familiar nació en 1980 en Machecoul, en el departamento de Loira Atlántico, de la mano de Pascal Beillevaire, quien comenzó elaborando en la granja familiar nata, mantequilla y queso fresco. Con el paso de los años, la pequeña explotación se transformó en una importante empresa quesera que mantiene su vínculo con el territorio y con la tradición lechera del Marais Breton Vendéen.
Entre sus creaciones encontramos el Triangle de Bique Cendré, también comercializado como Triangle de Bique Ardoise, un singular queso de cabra cuya principal característica es su forma triangular y su superficie gris, resultado de su cobertura con ceniza vegetal. Aunque la sede histórica de Beillevaire se encuentra en Machecoul, las fuentes especializadas sitúan la elaboración de este queso en la Fromagerie de Fontenille, en Fontenille-Saint-Martin-d’Entraigues, en el departamento de Deux-Sèvres, dentro de la región de Nueva Aquitania. Esta quesería está especializada precisamente en la elaboración de quesos de leche de cabra.
El Triangle de Bique es un queso de leche termizada de cabra, aunque algunas referencias comerciales indican también presentaciones elaboradas con leche pasteurizada.
Tras la coagulación láctica de la leche, la cuajada se moldea cuidadosamente en su característica forma triangular. Las piezas, de unos 150 gramos, reciben después su particular acabado con ceniza vegetal, que contribuye tanto a su aspecto como a la evolución de la corteza. Se trata de un queso de pasta blanda, de corteza natural, con una fina capa grisácea de ceniza.
Durante la afinación, la pasta evoluciona desde una estructura relativamente compacta hacia una textura más cremosa, especialmente bajo la corteza.
Visualmente resulta muy atractivo: su silueta triangular y la tonalidad gris pizarra de la ceniza hacen que destaque inmediatamente en una tabla de quesos. Al corte presenta una pasta de color blanco marfil, inicialmente densa y de aspecto compacto, que desarrolla una zona más cremosa próxima a la corteza a medida que avanza la maduración.
En boca ofrece un sabor suave, ligeramente ácido y netamente caprino, acompañado por recuerdos de heno fresco y discretos matices terrosos. La ceniza aporta personalidad sin dominar el conjunto, mientras que la maduración incrementa progresivamente la cremosidad y la intensidad aromática. Algunas descripciones de degustación destacan también ciertas notas animales, que aparecen de manera más evidente en las piezas suficientemente afinadas.
Conviene sacar el Triangle de Bique del frigorífico con antelación y consumirlo a temperatura ambiente, cuando la pasta alcanza su mejor expresión. Su pequeño formato lo hace especialmente apropiado para tablas de quesos, acompañado de pan de corteza crujiente, nueces o almendras y frutas frescas como higos o uvas. También admite bien una mermelada poco dulce.
Para acompañarlo en la copa, una cerveza Saison resulta especialmente interesante: su carácter refrescante y ligeramente especiado limpia el paladar y acompaña sin ocultar los delicados aromas caprinos del queso. De hecho, esta combinación es recomendada específicamente para el Triangle de Bique Cendré.
El resultado es un pequeño queso de apariencia poco convencional, pero de marcado carácter francés, en el que la forma, la ceniza y la leche de cabra construyen una personalidad propia.
