Triangle de Fontenille
La Fromagerie de Fontenille es una quesería situada en Fontenille-Saint-Martin-d’Entraigues, una pequeña localidad del departamento de Deux-Sèvres, en la región francesa de Nueva Aquitania, una tierra considerada la cuna histórica de algunos de los grandes quesos de cabra del Poitou. Rodeada por un paisaje de suaves praderas y atravesada por el río Boutonne, la quesería disfruta de un entorno privilegiado para la ganadería caprina. Desde julio de 2014 forma parte del Groupe Beillevaire, bajo la dirección de Pascal Beillevaire, aunque el centro está gestionado por Jean-Paul Javaux, quien mantiene un enfoque profundamente ligado a la tradición quesera local. Su actividad se centra en la elaboración y el afinado de quesos de cabra y, en menor medida, de oveja, utilizando tanto leche de producción convencional como una selección de leche ecológica procedente de explotaciones cercanas. La filosofía de la casa combina el respeto por los métodos artesanales con una constante búsqueda de la calidad, dando lugar a una amplia variedad de especialidades de distintos formatos, texturas y grados de maduración. Entre sus elaboraciones destaca el prestigioso Chabichou du Poitou, amparado por la AOP desde 1990, además de otras creaciones que reflejan el saber hacer y la rica tradición quesera de esta emblemática región francesa.
Una de las especialidades que mejor representa ese saber hacer es el Triangle de Fontenille, un queso de cabra que debe su nombre a su característica silueta triangular, inspirada en los cuernos de los animales cuya leche se emplea en su elaboración. Se produce de manera tradicional con leche termizada de cabra, fermentos lácticos, cuajo y sal y, en su versión más conocida, el Triangle Cendré, se recubre con una fina capa de ceniza vegetal que aporta personalidad a la corteza sin restar protagonismo a la delicadeza del conjunto. También existe una variante denominada Triangle Blanc, elaborada sin ceniza. Se presenta habitualmente en piezas de unos 150 gramos y madura durante aproximadamente dos o tres semanas, tiempo suficiente para desarrollar una pasta de color blanco marfil, cremosa y untuosa, con un centro ligeramente más firme. El Triangle Cendré luce una corteza grisácea recubierta de ceniza vegetal y recorrida por finas estrías, mientras que el Triangle Blanc presenta una corteza limpia y natural. En nariz ofrece aromas frescos y lácticos con delicadas notas caprinas. En boca destaca por su textura sedosa y cremosa, acompañada de un sabor suave, equilibrado y elegante, con sutiles matices caprinos y un final limpio que pone en valor la calidad de la leche.
El Triangle de Fontenille se disfruta especialmente a temperatura ambiente, servido en una tabla de quesos junto a pan de corteza crujiente o galletas saladas artesanales, que realzan su textura cremosa y su delicado sabor. También resulta excelente sobre una baguette rústica o como ingrediente de ensaladas y tartas saladas. Marida a la perfección con vinos blancos afrutados del valle del Loira, como un Sauvignon de Touraine o un Pouilly-Fumé, cuya frescura armoniza con sus sutiles notas caprinas.
