Sedurre
Este queso se elabora en una pequeña granja de los Países Bajos y es comercializado y distribuido por la cooperativa «Coöperatie De Producent», ubicada en Moordrecht, antigua localidad de la provincia de Holanda Meridional, junto al río Hollandse IJssel.
Artesanía, tradición familiar y leche procedente de sus propias vacas constituyen la base de su filosofía quesera. En el corazón del país, entre prados y canales, los ganaderos de la cooperativa transforman, desde 1915, la leche fresca recién ordeñada en queso y otros productos lácteos elaborados directamente en sus granjas. No se trata de una producción industrial, sino de un trabajo artesanal transmitido de generación en generación.
Cada granja posee su propia identidad. Algunos miembros elaboran quesos de leche cruda con Denominación de Origen Protegida Europea (DOP), mientras otros optan por la termización o la pasteurización. También varía el uso del cuajo, que puede ser animal, vegetal o microbiano. Esta diversidad, lejos de ser una debilidad, constituye una de sus principales fortalezas, ya que permite ofrecer una producción variada, flexible y de calidad constante, siempre con respeto por las personas, los animales y el paisaje. Todos los productores ordeñan sus propias vacas, elaboran el queso en la granja y lo trasladan a las bodegas de maduración de Moordrecht, desde donde se distribuye tanto a nivel nacional como internacional, manteniendo una tradición iniciada durante la Primera Guerra Mundial.
El queso Sedurre toma su nombre del verbo italiano sedurre —«seducir» en español—, en referencia a su carácter intenso y envolvente. Se trata de un queso artesanal de granja, elaborado con leche pasteurizada de vaca y basado en la tradición del Gouda curado. Su rasgo más distintivo es la incorporación a la pasta de una combinación mediterránea de tomate, aceitunas negras, orégano y un delicado toque de auténtica trufa, que le aporta una marcada personalidad italiana dentro de un formato de inspiración holandesa.
La pasta es de textura firme, mantecosa y ligeramente elástica, con un color amarillo dorado salpicado de pequeños fragmentos rojizos y oscuros procedentes de los ingredientes añadidos. La corteza es lisa y está recubierta de parafina, lo que protege el queso y favorece una maduración lenta y homogénea en cámaras de afinado con temperatura y humedad controladas. Su tiempo de maduración suele situarse entre dos y tres meses, periodo suficiente para desarrollar complejidad aromática sin perder cremosidad ni equilibrio.
Se comercializa habitualmente en ruedas y cuñas. En nariz presenta aromas lácteos y mantecosos, enriquecidos con notas herbáceas de orégano y elegantes matices terrosos de trufa. En boca resulta intenso y equilibrado: la dulzura característica del Gouda se integra con la salinidad de la aceituna negra, la ligera acidez del tomate y un fondo especiado y umami persistente que refuerza su carácter gastronómico.
En conjunto, Sedurre es un queso que combina tradición y creatividad, manteniendo la base clásica del Gouda mientras incorpora ingredientes mediterráneos que lo convierten en una propuesta singular dentro del panorama quesero artesanal europeo.
